La economía chilena mostró en mayo señales de desaceleración más marcadas que las observadas en meses anteriores. Así lo revela el último Barómetro de la Economía Chilena elaborado por el Instituto UNAB de Políticas Públicas (IPP UNAB), que registró una caída de 12,5 puntos en su Índice Económico, pasando de 36,9 a 24,4 puntos y retrocediendo desde el cuadrante "bien y mejorando" a "bien, pero empeorando".
El indicador, que reúne 24 variables económicas, evidenció un deterioro generalizado en sus tres grandes dimensiones: expectativas, situación macroeconómica y situación de los consumidores, reflejando un escenario de mayor cautela e incertidumbre tanto a nivel nacional como internacional.
Durante mayo se registraron trece cambios de cuadrante, de los cuales doce fueron negativos y solo uno positivo, configurando el peor balance mensual de los últimos meses.
Consumidores más pesimistas
Uno de los principales retrocesos se observó en las expectativas de los consumidores. El subíndice respectivo cayó casi 20 puntos, pasando de 54,8 a 34,9 puntos.
La confianza de los consumidores fue uno de los indicadores más afectados, descendiendo desde 48,8 a 41,3 puntos y ubicándose en la categoría "mal y empeorando". El deterioro estuvo asociado a una percepción más negativa sobre el costo de la vida y las perspectivas económicas futuras, en un contexto marcado por el aumento de los combustibles y la incertidumbre internacional.
También el IPSA mostró una moderación importante. Aunque mantiene cifras positivas en términos interanuales, su crecimiento cayó desde 46,3% a 24,9%, reflejando un escenario financiero más volátil.
Empleo e inflación generan preocupación
El mercado laboral fue uno de los focos de mayor deterioro del informe.
La tasa de desempleo aumentó desde 8,3% a 8,9%, mientras que el desempleo femenino volvió a alcanzar los dos dígitos, llegando al 10%. Paralelamente, la creación de empleos registró una caída interanual de 0,22%, la tasa de ocupación descendió de 57,1% a 56,7% y el Índice de Avisos Laborales por Internet retrocedió desde 82 a 73 puntos, evidenciando una menor demanda por trabajadores.
A ello se suma el repunte de la inflación, que pasó de 2,8% a 4,0% en doce meses, alejándose nuevamente de la meta del Banco Central y reflejando el impacto de las tensiones geopolíticas sobre los precios internacionales de la energía.
Exportaciones e inversión también retroceden
En el ámbito macroeconómico, el informe detectó una desaceleración en las exportaciones, cuyo crecimiento interanual cayó desde 16,2% a 5,6%.
Asimismo, la inversión extranjera directa mostró un fuerte retroceso, pasando de US$2.566 millones a US$1.139 millones, una caída que vuelve a instalar dudas sobre la capacidad del país para atraer capitales y consolidar proyectos de inversión.
Un escenario más frágil
De acuerdo con el informe, la economía chilena continúa en terreno positivo, pero con señales crecientes de debilitamiento.
El subdirector del Instituto UNAB de Políticas Públicas, Gonzalo Valdés, señaló que los resultados de mayo muestran "una pérdida importante de dinamismo en la economía chilena, con un deterioro transversal en expectativas, mercado laboral y variables vinculadas al crecimiento".
Según el académico, la caída de indicadores como la confianza de los consumidores, la inversión extranjera y las exportaciones refleja "un escenario más frágil y expuesto a la incertidumbre internacional".
El reporte concluye que la evolución de la economía durante los próximos meses dependerá, en buena medida, de la capacidad de contener las presiones inflacionarias, recuperar la inversión y fortalecer el mercado laboral en un contexto internacional que continúa marcado por la volatilidad y las tensiones geopolíticas.