El Departamento de Finanzas de Canadá ha anunciado un arancel con carácter temporal del 10% sobre las importaciones de verduras enlatadas con el objetivo de proteger las industrias canadienses y fortalecer la economía en un momento de "constante cambio".
El Gobierno canadiense ha sostenido que está actuando "con rapidez y ambición" para diversificar sus socios comerciales y fortalecer su posición en el mercado interno a medida que la seguridad económica, la política industrial y la competencia económica mundial suponen un reto por su influencia cada vez mayor en las decisiones económicas.
"Esta medida provisional de salvaguardia tiene como objetivo abordar las circunstancias críticas y los desafíos inmediatos que enfrenta la industria canadiense de vegetales enlatados, así como mitigar el impacto de la desviación del comercio en los productores nacionales, contribuyendo a estabilizar las condiciones del mercado y a proteger a los productores y procesadores canadienses", reza un comunicado emitido por el Ejecutivo canadiense.
Esta medida entra en vigor a partir de este viernes y las autoridades canadienses anticipan que se mantendrá vigente durante un máximo de 200 días, al mismo tiempo que Tribunal de Comercio Internacional de Canadá continuará analizando medidas para salvaguardar las importaciones mundiales de verduras enlatadas.
EL objetivo de esta investigación es determinar hasta qué punto el aumento de estas importaciones está amenazando a los productores locales. Tras ella, Canadá emitirá sus recomendaciones sobre esta medida arancelaria.
Debido a las obligaciones comerciales de Canadá, las verduras enlatadas procedentes de Estados Unidos, México, Israel, Chile y los países en desarrollo quedarán excluidas de la medida provisional.
"El Gobierno está comprometido a defender a los productores canadienses y garantizarles el apoyo necesario para que sigan siendo competitivos ante los desafíos globales. Con la imposición de esta medida de salvaguardia provisional, nuestra prioridad sigue siendo un enfoque equilibrado que no solo alivie la situación de nuestro sector de conservas de verduras, sino que también proteja la seguridad alimentaria y la asequibilidad para los canadienses", ha sostenido el ministro de Finanzas e Ingresos Nacionales, François-Philippe Champagne.