El canciller de Alemania, Friedrich Merz, ha criticado el comienzo de una investigación por parte del Gobierno de Estados Unidos acerca de los precios de productos farmacéuticos de innovación en el país germano, argumentando posible trato discriminatorio a su comercio, y ha sostenido que la cuestión de los seguros médicos y los reembolsos de medicamentos son un asunto interno.
De esta manera, ha rechazado que la Administración Trump pueda decidir sobre la gestión sanitaria de los medicamentos en Alemania, aunque se ha mostrado dispuesto a otorgar la información necesaria al respecto al Gobierno estadounidense.
"Si Estados Unidos desea obtener más información al respecto, estaremos encantados de proporcionársela. Pero la cuestión del reembolso dentro de las compañías de seguros es un asunto interno, una cuestión de política doméstica. Es un tema que debemos debatir en Alemania", ha sostenido Merz ante los medios de comunicación en Bruselas.
Así, el canciller alemán ha instado a Estados Unidos a que se atenga a los acuerdos alcanzados por Alemania en materia de productos farmacéuticos. "Que Estados Unidos se atenga a los acuerdos que tenemos en lo que respecta al reembolso por parte de las compañías de seguros de los medicamentos modernos, es una decisión que nosotros tomamos", ha aseverado.
Previamente, la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR) ha iniciado una investigación en virtud de la Sección 301 contra Alemania para determinar si los "persistentes" e "insuficientes" pagos a productos farmacéuticos de innovación por parte del país germano constituyen un trato discriminatorio al comercio estadounidense.
Las autoridades estadounidenses han solicitado a Alemania que continúe con las negociaciones "constructivas" para poder "corregir este desequilibrio".
"El presidente Trump ha dejado claro que los pacientes estadounidenses no deberían asumir una carga desproporcionada en la investigación y el desarrollo farmacéutico a nivel mundial", ha señalado el representante comercial de EEUU, Jamieson Greer.
Hace más de un año, el mandatario estadounidense, Donald Trump, solicitó a Greer que tomara las medidas necesarias para atajar los desequilibrios existentes en el mercado de la innovación farmacéutica con países extranjeros, quienes acaban obligando "a los pacientes estadounidenses a pagar una cantidad desproporcionada por la investigación y el desarrollo farmacéutico mundial", en palabras del inquilino de la Casa Blanca.