Sr. Director,
El Informe de Política Monetaria (IPOM) de junio nos trae varias noticias. La primera -tal vez la más importante-, es que el Banco Central ya reconoce que la inflación sigue siendo un desafío, pero la principal preocupación comienza a trasladarse progresivamente hacia el debilitamiento de la actividad económica y, en particular, del mercado laboral.
Más allá de la decisión de mantener la tasa de política en los niveles actuales -en 4,5%-
el Banco Central advierte que la economía ha perdido dinamismo más rápido de lo anticipado, corrigió significativamente su proyección de crecimiento a 1,75% para este año, por debajo de lo estimando en marzo (2,5%).
La debilidad de la economía y en el empleo nos obligan a tomar medidas como país focalizando ayudas a quienes más lo necesitan, incentivando el trabajo formal -algo de eso recoge la ley de reconstrucción- y avanzar en como destrabar proyectos de inversión hoy paralizados. Los esfuerzos deben redoblarse para evitar una recesión.
Gustavo Díaz,
Economista del Instituto Libertad