Los líderes europeos afrontan este viernes el primer debate político sobre el próximo Marco Financiero Plurianual (MFF, por sus siglas en inglés) para el periodo 2028-2034 con las posiciones todavía muy alejadas entre los países partidarios de un presupuesto más austero y quienes reclaman más ambición para financiar las nuevas prioridades de la Unión sin poner en riesgo las políticas tradicionales de cohesión y agricultura.
Aunque la discusión en el Consejo Europeo no desembocará aún en decisiones concretas, sí servirá para medir la distancia entre los denominados países frugales --como Suecia, Alemania, Países Bajos o Austria-- y el grupo de los denominados 'Amigos de la Cohesión', del que forman parte España, Italia, Portugal, Polonia o Rumanía, entre otros, en unas negociaciones que los líderes aspiran a cerrar antes de finales de este año.
El debate llega apenas una semana después de que la presidencia chipriota del Consejo presentara una primera propuesta de compromiso sobre el Marco Financiero Plurianual (MFF, por sus siglas en inglés), un texto que mantiene en líneas generales los intereses planteados por la Comisión, y que ha suscitado críticas tanto de quienes lo consideran demasiado ambicioso como de quienes creen que no da respuesta suficiente a las nuevas prioridades de la Unión.
"La propuesta que está sobre la mesa es claramente demasiado elevada. Las cifras tienen que bajar", ha afirmado a su llegada a la cumbre, el canciller alemán, Friedrich Merz, quien ha insistido en que la Unión Europea "solo puede gastar el dinero que tiene" y ha vuelto a rechazar recurrir a un mayor endeudamiento común. "Eso no podemos permitírnoslo", ha insistido.
"La posición alemana aquí es muy clara. La comparto también con toda una serie de otros socios. No somos mayoría, pero tenemos que llegar a un resultado unánime. Por eso doy por sentado que hoy debatiremos este tema tan controvertido en el espíritu de la buena cooperación europea", ha añadido.
También Países Bajos se ha alineado con esta posición, aunque poniendo el acento en la necesidad de adaptar las cuentas europeas a las nuevas prioridades estratégicas.
"Si queremos construir una economía para las próximas décadas, no podemos hacerlo con un presupuesto diseñado en los años noventa", ha defendido el primer ministro neerlandés, Rob Jetten, para quien las futuras cuentas deben centrarse en "la seguridad, una mayor competitividad y un presupuesto que se adapte a esas modernizaciones".
Frente a ellos, un amplio grupo de Estados miembro reclama un presupuesto más ambicioso y advierte de que las nuevas prioridades de la Unión, como la seguridad o la defensa, no pueden financiarse en detrimento de políticas tradicionales como la Política Agrícola Común (PAC) o los fondos de cohesión.
"La cuestión fundamental es que algunos consideran que el presupuesto ya es demasiado elevado, incluso después de las reducciones introducidas por la presidencia chipriota en el marco de negociación, mientras que otros sectores también reclaman más recursos. Por tanto, será muy complicado resolver la cuestión esencial: cuál debe ser el tamaño del presupuesto y si será suficiente para responder a todas las demandas", ha señalado el primer ministro irlandés, Micheál Martin, cuyo país asumirá la presidencia rotatoria del Consejo de la UE en el segundo semestre de este año.
Con todo, ha recordado que "los dos pilares fundamentales" de los presupuestos anteriores, la PAC y los fondos de cohesión, "siguen estando muy presentes en la mente de muchos Estados miembro", por lo que ha defendido la posibilidad de alcanzar un acuerdo que permita mantener esas políticas y, al mismo tiempo, responder a los nuevos desafíos de la Unión.
Precisamente para reforzar esa posición común, los líderes del grupo de los llamados 'Amigos de la Cohesión' celebraron este jueves una reunión al margen del Consejo Europeo, en la que cerraron filas para mantener una estrategia coordinada durante toda la negociación y aumentar su peso político en un debate que consideran decisivo para el futuro de la Unión.
"Ayer tuvimos la reunión de los Amigos de la Cohesión. Son 16 Estados miembro que queremos actuar de forma conjunta en el marco financiero plurianual", ha explicado a su llegada a la reunión el primer ministro checo Andrej Babis, que ha puesto en valor la coordinación alcanzada entre los miembros del grupo y ha asegurado que seguirán actuando de forma conjunta en unas negociaciones que, según admite, serán "largas y complicadas".