España rechaza los recortes en PAC y cohesión previstos en las primeras cifras del presupuesto de la UE

|

El Gobierno español ha rechazado este martes los recortes en la Política Agraria Común (PAC) y de cohesión que se mantienen en la primera propuesta con cifras para el futuro presupuesto comunitario a largo plazo que examinan ahora los Veintisiete y que conserva, en lo esencial, el reparto planteado inicialmente por la Comisión Europea, con un menor peso para los fondos agrícolas y regionales.



"Los recortes son el verdadero 'no'. No podemos apostar por un marco financiero plurianual con más recortes. Por eso España está defendiendo con firmeza una apuesta europeísta por un presupuesto verdaderamente ambicioso. Un presupuesto que financie de manera suficiente los bienes públicos europeos, atendiendo a todas las prioridades", ha afirmado el secretario de Estado para la Unión Europea, Fernando Sampedro, en su llegada al Consejo de Asuntos Generales en Luxemburgo.



España mantiene una posición "crítica" con la denominada caja de negociación, según ha explicado, tanto por los recortes introducidos "a petición de algunos Estados miembro" como por las dificultades que el modelo propuesto plantea para las comunidades autónomas a la hora de gestionar los fondos y por los vínculos que establece entre las ayudas al desarrollo y las denominadas "soluciones innovadoras".



En este sentido, aunque ha considerado como "prioridades" la seguridad, la defensa y la competitividad, Sampedro ha defendido que el futuro presupuesto europeo debe seguir respaldando la triple transición verde, digital y social, así como mantener una "defensa firme" de la política de cohesión y de la Política Agraria Común (PAC), además de preservar el papel de las regiones y de las regiones ultraperiféricas.



Las cifras puestas sobre la mesa la semana pasada por la presidencia de turno del Consejo, que hasta que acabe junio ejerce Chipre, son objeto este martes de un primer debate político a nivel de ministros de la UE, antes de que lo hagan los jefes de Estado y de Gobierno el jueves y viernes en una cumbre en Bruselas.



La discusión de líderes se centrará en las prioridades y el volumen del futuro marco financiero plurianual, pero no se esperan decisiones de calado ya que la negociación continuará durante los próximos meses, con vistas a cerrar un acuerdo antes de que acabe el año.



MODIFICACIONES MODERADAS RESPECTO A LA PROPUESTA INICIAL DE BRUSELAS


En términos generales, los ajustes introducidos apenas alteran la orientación general del futuro presupuesto europeo y, aunque elevan ligeramente las dotaciones previstas para la PAC y la cohesión respecto a la propuesta inicial de Bruselas, mantienen unas asignaciones inferiores a las del actual marco financiero, uno de los principales motivos del rechazo expresado por España y otros Estados miembro.



En concreto, las ayudas directas a agricultores y ganaderos pasan de los 259.231 millones de euros planteados inicialmente por la Comisión a 261.013 millones, mientras que los recursos destinados a la cohesión económica, social y territorial aumentan de 404.877 millones a 410.080 millones.



En total, el nuevo borrador reduce en cerca de un 2% el volumen de gasto previsto inicialmente por el Ejecutivo comunitario, lo que supone un ajuste de unos 32.800 millones de euros, y deja el presupuesto para el periodo 2028-2034 en 1,73 billones de euros a precios constantes de 2025, frente a los 2 billones anunciados por Bruselas.



Un ajuste que afecta también a otras grandes partidas del futuro marco financiero, entre ellas el Fondo Europeo de Competitividad, así como los programas de investigación, seguridad, defensa y acción exterior, cuyas asignaciones se reducen respecto a la propuesta original del Ejecutivo comunitario.






europapress