El varicocele afecta a alrededor del 15% de los hombres y puede causar infertilidad, según la SERVEI

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La Sociedad Española de Radiología Vascular e Intervencionista (SERVEI) ha señalado que alrededor del 15 por ciento de los hombres puede sufrir varicocele, una afección caracterizada por la dilatación de las venas que rodean al testículo y que, en algunos casos, puede provocar problemas de fertilidad.



"Esto ocurre porque el acúmulo de sangre aumenta la temperatura del testículo y este deja de funcionar adecuadamente, por lo que disminuye la cantidad y la calidad de los espermatozoides que produce el testículo y este puede ser un motivo de infertilidad en los hombres", ha afirmado el portavoz de la Sociedad Española de Radiología Vascular e Intervencionista (SERVEI) Jaume Sampere.



En el marco de Semana Internacional de la Salud Masculina, la Sociedad ha indicado que el varicocele es un proceso benigno que consiste en la dilatación de las pequeñas venas que rodean al testículo, también conocidas como varices escrotales. Al estar dilatadas las venas dejan de funcionar bien y no cumplen su función, que es devolver la sangre que sale de los testículos hacía el corazón.



"La sangre se va acumulando en estas venas dilatadas a lo largo del día y eso es lo que provoca la sensación de pesadez, de dolor sordo y un aumento de volumen escrotal, que son los principales síntomas del varicocele cuando aparecen, porque normalmente los pacientes no presentan síntomas", ha apuntado Sampere.



El varicocele, en todo caso, como recuerda el doctor Sampere, no es una enfermedad grave ni conlleva riesgos para la salud. Por ese motivo, la recomendación pasa por tratarlo solo cuando cause dolor, estéticamente sea incomodo o cuando los tests de embarazo salgan mal por la mala calidad de los espermatozoides. "Hay distintos grados de Varicocele y solo está indicado tratar aquellos más severos o con más repercusión sobre el testículo", añade.



Hasta hace no tanto, la única alternativa de tratamiento era la cirugía, que consiste básicamente en la ligadura quirúrgica de las venas dilatadas a través de incisiones en la ingle o en la bolsa testicular, según la técnica quirúrgica de elección.



Sin embargo, actualmente, desde los servicios de radiología vascular e intervencionista se ofrece el tratamiento del varicocele "desde dentro del cuerpo y sin tener que usar ninguna incisión en la piel". Se trata de un tratamiento idéntico al utilizado en las varices de las piernas, conocido como embolización, que pasa por ocluir las venas que ya no funcionan bien y dan problemas.



"El tratamiento es más efectivo, menos agresivo y con una recuperación muy rápida. Se realiza de forma ambulatoria y lo único que ve el paciente al terminar es un pequeño pinchazo en el brazo. La recuperación, además, es casi inmediata y no existen riesgos de lesionar estructuras vitales para el testículo", concluye el portavoz de la SERVEI.




europapress