El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha dado la bienvenida al acuerdo provisional de paz entre Irán y Estados Unidos, aunque mantiene su alerta por la traslación de los efectos de la crisis energética a las economías nacionales, bajo los conocidos efectos de segunda ronda, ante unos acontecimientos todavía inciertos y ante un posible recrudecimiento del conflicto.
"Mucho depende de la duración e intensidad de la crisis energética. Cuanto antes se resuelva, mejor, sobre todo porque la recuperación del suministro llevará tiempo debido a los importantes daños en la infraestructura. El anuncio del alto el fuego del domingo es bienvenido. Sin embargo, si el conflicto o las interrupciones se intensifican, esto representa un claro riesgo para el crecimiento global", ha destacado este lunes la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, en el blog de la institución.
Ante esta "persistente incertidumbre", Georgieva ha pedido "disciplina y agilidad" a los responsables políticos y monetarios para mantener la inflación controlada y preservar el equilibrio fiscal con medidas específicas y temporales que no pongan en peligro las finanzas públicas.
Las autoridades iraníes y estadounidenses alcanzaron un acuerdo provisional para la finalización del conflicto iniciado hace más de tres meses con el que se acaba también con bloqueo del estrecho de Ormuz, lo que ha provocado el desplome del precio del petróleo.
Sin embargo, el FMI continúa alertando de los efectos negativos que, a pesar de este acuerdo, la economía mundial sufrirá en los próximos meses, una crisis que ha reiterado que será asimétrica, aunque de manera generalizada los países han conseguido contener los efectos más graves.
Por un lado, han indicado que el precio del petróleo todavía continúan por encima de los niveles previos al conflicto, aunque las dos grandes economías mundiales, Estados Unidos y China, han conseguido mantener su resilencia gracias a la liberación de reservas y el incremento de la producción en el caso estadounidense.
No obstante, en muchas economías este repunte de los precios energéticos ha significado una tasas de inflación más elevadas, tal y como ha ocurrido en Estados Unidos y la eurozona, y el FMI también ha señalado que los gobiernos deben estar atentos a la erosión del poder adquisitivo de hogares y empresas.
"Que la economía mundial esté resistiendo hasta ahora la crisis es motivo de tranquilidad, pero no de autocomplacencia. El FMI se mantiene en alerta máxima. Asimismo, somos plenamente conscientes del daño económico que algunos de nuestros miembros ya están sufriendo. Trabajaremos con ellos para gestionar la crisis y limitar sus efectos negativos, especialmente en los más vulnerable", ha concluido la directora del FMI.