MADRID 9 Jun. (EUROPA PRESS) -
La Autoridad de la Competencia y los Mercados (CMA) de Reino Unido ha informado que iniciará una investigación para determinar su posición sobre la operación de compraventa de Paramount Skydance (PSKY) sobre Warner Bros Discovery (WBD), valorada en 110.000 millones de dólares (unos 94.000 millones euros).
El regulador británico ha puesto como fecha límite para pronunciarse sobre la fusión el próximo 7 de agosto, momento en el que decidirá si continúa la siguiente fase de la investigación o certifica que la operación cumple con los requisitos regulatorios.
La fusión supone integrar a grandes activos del mundo de la comunicación y el entretenimiento, como las cadenas de televisión CNN y CBS, dos estudios cinematográficos, la plataforma de streaming HBO y otras cadenas de televisión por cable, entre ellas las enfocadas al público infantil y juvenil Nickelodeon y Cartoon Network. Además de franquicias y películas de éxito global como Harry Potter, Juego de Tronos, Star Trek o Misión Imposible.
La CMA ya ha pedido a las partes interesadas en la transacción entregar la información necesaria con la que inicia a partir de este 10 de junio la fase de investigación y tanto Warner como Paramount han sido notificadas del comienzo del proceso.
"Las industrias del cine y la televisión aportan miles de millones a nuestra economía, por lo que es importante que evaluemos si las operaciones entre estudios pueden perjudicar la competencia", declaró un portavoz del regulador británico tras hacerse pública la operación.
Paramount consiguió adquirir Warner tras la batalla por hacerse con el gigante de Hollywood después de la decisión de Netflix de no continuar con la guerra de ofertas. PSKY ofreció un precio de 31 dólares por acción, elevando el total de la transacción a 110.000 millones de dólares (unos 94.000 millones euros).
Los accionistas de Warner dieron el visto bueno a la operación --que se espera finalizar en el tercer trimestre de 2026-- el pasado 23 de abril. Warner incurrió en pérdidas de 2.916 millones de dólares (2.476 millones de euros) en el primer trimestre del año, arrastrado precisamente por el pago que tuvo que hacer a Netflix al romper el acuerdo de compraventa cerrado entre ambas compañías, unas comisiones de rescisión de 2.800 millones de dólares (2.377 millones de euros), aunque Paramount indicó que se haría cargo de este coste.