La Asociación de Industriales Químicos de Chile (ASIQUIM) logró un importante hito dentro del desarrollo de su programa Responsible Care: el gremio llegó a 88 empresas verificadas en este sistema de gestión que abarca temas ambientales, de salud, seguridad, responsabilidad social, entre otros, que rige a la industria química a nivel global. Esa cifra representa alrededor de 50% más que lo registrado hace solo tres años.
El dato no es casualidad. En 2024, ASIQUIM establece ese año como fecha límite que todas sus empresas socias debían estar certificadas en Responsible Care. La exigencia marcó un antes y un después. A más de un año y medio de esa resolución, el efecto es visible: más de 12 nuevas empresas han manifestado su interés en adoptar el programa, un número que refleja que el sector está respondiendo con seriedad al desafío medioambiental.
Qué es Responsible Care y por qué importa
Responsible Care es el programa voluntario de la industria química mundial que establece estándares de gestión en seguridad, salud ocupacional, protección ambiental, entre otros. En términos prácticos, significa que las empresas que lo adoptan cuentan con protocolos específicos para prevenir incidentes, gestionar residuos, controlar emisiones, responder ante emergencias, entre otras temáticas.. No es una declaración de intenciones: es un sistema verificado por terceros independientes.
Para Cinthya Rojo, subgerente de ASIQUIM, el programa representa una garantía real para la sociedad. "Cuando una empresa está verificada en Responsible Care, no estamos hablando solo de buenas intenciones. Estamos hablando de que esa empresa tiene implementados los procesos para proteger el medioambiente, a sus trabajadores y a las comunidades donde opera, y eso se traduce en reforzar: acciones concretas y verificables".
Lo que se logró en el 2024 no fue menor. Exigir a todas las socias del gremio que se certifiquen en Responsible Care implicó poner el estándar ambiental como condición de pertenencia, no como una opción. Esa señal ha tenido efecto multiplicador, y hoy ASIQUIM puede afirmar con certeza que las 88 empresas verificadas se rigen bajo estándares y protocolos ambientales muy similares a los que adoptan las industrias químicas de Europa, América del Norte y las principales economías del mundo.
Rojo destaca que el proceso no ha terminado: "Tenemos más de 12 empresas que están en proceso de adopción del programa. Eso nos dice que el camino está bien trazado y que el sector entiende que la protección ambiental no es un costo, sino una forma de operar responsablemente. Estamos orgullosos del avance, pero también sabemos que el trabajo es permanente", recalca.
Tras haberse celebrado hace unos días el Día Mundial del Medioambiente, donde este año el foco estuvo en la restauración de ecosistemas, ASIQUIM celebra sus cifras con la convicción de que una industria química responsable es parte de la solución ambiental, no del problema.