MADRID, 2 (EUROPA PRESS)
El euro se consolida como segunda moneda más importante a nivel mundial, mejorando su papel en diversos indicadores de uso internacional durante el año 2025, aunque pierde fuerza en el mercado de divisas extranjeras debido al crecimiento del yuan chino, según refleja el informe anual al respecto, publicado este martes por el Banco Central Europeo (BCE).
De esta manera, la moneda única europea ha avanzado hasta el 20% en el índice elaborado por el BCE frente al 19% anotado en la última encuesta, lo que continúa su tendencia alcista desde la invasión rusa de Crimea en 2014.
"Desde una perspectiva a largo plazo, el papel del euro ha crecido de forma gradual pero constante. Desde la escalada de tensiones geopolíticas provocada por la invasión rusa de Crimea en 2014, la participación del euro ha aumentado aproximadamente 1,5 puntos porcentuales. Durante todo este periodo, el euro se ha mantenido como la segunda moneda más importante del mundo", ha destacado la presidenta del BCE, Christine Lagarde.
Por otra parte, el peso del euro en el mercado internacional de divisas ha caído y, según el último informe del Banco de Pagos Internacionales (BIS) para abril de 2025, la moneda europea ha participado en el 28,5% de todas las operaciones de intercambio de divisas, entre un 2% y un 4% menos respecto a los anteriores informes publicados, aunque conservando el segundo puesto de moneda más negociada tras el dólar estadounidense.
El yuan chino se ha expandido en este mercado en los últimos años, hasta marcar el mayor incremento en la cuota de mercado desde 2022, y ha alcanzado el 9% de las operaciones, gracias entre otras cuestiones a los vínculos bancarios con China y a medidas como las licencias para inversores cualificados, por encima incluso de los factores relacionados con el comercio.
Igualmente, la emisión de deuda internacional en euros se situó en 2025 en su nivel más alto desde la introducción de la moneda única, con hasta un 30% de incremento respecto a los datos de 2024, y la moneda europea se convirtió por primera vez en líder en el mercado de internacional de bonos verdes y sostenibles.
EL PAPEL DEL ORO EN LAS RESERVAS OFICIALES
Los bancos centrales han impulsado en los últimos años la compra de oro debido a las tensiones geopolíticas, lo que ha provocado que en el año 2025 las reservas oficiales de oro hayan superado por primera vez a los bonos del Tesoro de Estados Unidos como principal activo en las reservas los bancos centrales.
Las compras de oro por parte de entidades de países ubicados en regiones con mayor riesgo de conflictos han aumento y desde la invasión rusa de Ucrania en 2022 han estado lideradas por China (350 toneladas), Polonia (320 toneladas), Turquía (220 toneladas) e India (130 toneladas).
En este sentido, el oro ha pasado a suponer el 27% del total de reservas --con un incremento superior al 10% desde 2023--, mientras que los bonos estadounidenses se situaron en el 22% y el euro en un 15%, sin apenas cambios en los últimos ejercicios.
Sin embargo, el incremento de su participación en las reservas viene explicado en gran medida por el aumento del precio del oro, que entre 2024 y 205 ha crecido entre un 30% y 60%, por lo que al corregir este efecto del precio, el euro y el oro se situaron en el 16% y los títulos de EEUU alcanzaron el 26%.
"De cara al futuro, el oro presenta limitaciones como activo de reserva oficial en comparación con las principales monedas fiduciarias: su precio es volátil, no genera ingresos y, cuando se mantiene en formato físico, su almacenamiento resulta costoso. Más importante aún, la oferta de oro no es totalmente elástica y no se ajusta fácilmente a las fluctuaciones de la demanda internacional de liquidez", destaca el informe del BCE.
No solo el oro ha pasado ganar relevancia como activo, sino que algunos países han impulsado sistemas de pago transfronterizos alternativos, incluidos aquellos basados en tecnologías digitales, lo que según el BCE pone de manifiesto la creciente fragmentación del sistema monetario internacional.
OPORTUNIDADES PARA EL EURO
Christine Lagarde ha destacado que a pesar de las señales de fragilidad enumeradas en el informe, la moneda única europea tiene la oportunidad de "reforzar su atractivo global", aunque para ello los responsables políticos europeos de deben "crear las condiciones necesarias" y "pasar de las palabras a los hechos".
"Para que esto suceda, deben reforzarse los tres pilares que sustentan el potencial global del euro: la resiliencia económica, la integridad jurídica e institucional y la credibilidad geopolítica", ha sostenido la presidente del BCE.
Para ello, la líder del banco central también ha vuelto a mencionar la importancia de la financiación conjunta a nivel europeo de bienes públicos a través de deuda europea, lo que "contribuiría a establecer un fondo seguro y líquido de deuda pública de la UE".
De la misma manera, Lagarde ha señalado que el papel del BCE debe contribuir a reforzar el papel del euro manteniendo su independencia y el mandato de estabilidad de precios. "El BCE seguirá supervisando la evolución de la situación y publicando información sobre el papel internacional del euro de forma periódica", ha concluido.