El Instituto de Investigación Sanitaria Incliva, del Hospital Clínico Universitario de València, y la Universitat de València (UV) han participado en una investigación internacional que ha evaluado un nuevo tratamiento combinado con elraglusib y gemcitabina y nab-paclitaxel (GnP) para tratar el adenocarcinoma ductal pancreático metastásico, según han informado ambos centros en un comunicado.
El ensayo clínico de fase II ha mostrado resultados positivos: la terapia ha aumentado la supervivencia de los pacientes afectados por esta malignidad altamente agresiva y de pobre pronóstico. Estos resultados se han publicado en la prestigiosa revista Nature Medicine.
La participación española en la investigación internacional ha estado a cargo del doctor Andrés Cervantes, director científico de Incliva, donde coordina el Grupo de Investigación en Cáncer Colorrectal y Nuevos Desarrollos Terapéuticos en Tumores Sólidos-InDeST; jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital Clínico Universitario de València; y catedrático de la UV.
El cáncer de páncreas es la cuarta causa de muerte relacionada con el cáncer en la Unión Europea y la séptima en el mundo, han recordado desde el Incliva. El adenocarcinoma ductal pancreático es el subtipo más frecuente, representando el 90% de los casos. En el momento del diagnóstico, la mitad de los pacientes ya presenta metástasis, lo que conlleva un pronóstico desfavorable.
La supervivencia global media es de 7,2 meses y la tasa de supervivencia a un año es de un 22%. "Los tratamientos actuales son limitados, por lo que la búsqueda de nuevos tratamientos es vital", ha señalado Andrés Cervantes, profesor de Oncología y Genética Humana en la UV.
"La Unidad de Ensayos Clínicos Fase I Oncológicos de Incliva, vinculada al Servicio de Oncología del Hospital Clínico Universitario de València, ha alcanzado notoriedad internacional, lo que permitió nuestra participación en el desarrollo original del tratamiento combinado con elraglusib --fármaco que inhibe la enzima GSK-3, encargada de regular diversos aspectos celulares, como la proliferación celular-- y GnP", ha destacado Cervantes, también responsable de esta Unidad.
Los resultados del actual ensayo clínico destacan que el nuevo tratamiento prolonga 2,9 meses la supervivencia global media y duplica la tasa de supervivencia a un año, pasando del 22% al 44%. Además, la terapia experimental reduce en un 38% el riesgo de muerte.
El estudio, que contó con la participación de seis países, ha encontrado otros beneficios con el tratamiento. La terapia experimental aumentó las células citotóxicas del sistema inmunológico --capaces de eliminar células cancerígenas-- dentro del microambiente del tumor hasta 40 veces. Sin embargo, ese efecto no se apreció con la monoterapia con GnP.
Este hallazgo sugiere que el elraglusib tiene efectos inmunomoduladores que podrían ofrecer un beneficio agregado. "La combinación experimental es factible, bien tolerada y tiene un efecto de mejora que prolonga la supervivencia, por lo que es muy importante poder organizar fase III para obtener la aprobación de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA)", ha añadido el doctor Andrés Cervantes.
El artículo señala que, durante el ensayo clínico, se continuó evaluando el perfil de seguridad de la terapia combinada. Los efectos adversos más comunes fueron alteraciones visuales, fatiga y neutropenia --niveles bajos de los glóbulos blancos llamados neutrófilos--.
No obstante, el equipo de investigación matiza que las alteraciones visuales son transitorias y duran menos de una hora. Por otro lado, la neutropenia no es específicamente tóxica, ya que el elraglusib no reduce las células sanguíneas, sino que se correlaciona con una adecuada exposición y el correcto funcionamiento biológico del tratamiento, aclara el estudio.