El petróleo continúa siendo uno de los activos más sensibles del mercado en medio de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán. Durante las últimas jornadas, el mercado comenzó a descontar un posible acuerdo para extender el alto al fuego y avanzar en la reapertura del estrecho de Ormuz, lo que ha generado una fuerte presión bajista sobre el WTI. La posibilidad de normalizar el tránsito marítimo en una zona donde pasa cerca del 20% del petróleo mundial ha reducido parte importante de la prima de riesgo geopolítica que impulsó al crudo sobre los US$100 semanas atrás.
Sin embargo, el escenario sigue siendo extremadamente frágil. Aunque el mercado mantiene el optimismo por una eventual firma del acuerdo por parte de Donald Trump, continúan apareciendo declaraciones cruzadas y cambios en el borrador del memorando entre ambos países, manteniendo la incertidumbre elevada. Esto explica la fuerte volatilidad reciente del petróleo, donde cada noticia relacionada con ofensivas militares, represalias o avances diplomáticos provoca movimientos bruscos e inmediatos en el precio.
Técnicamente, el WTI se encuentra en una zona decisiva. El precio ya rompió soportes importantes y actualmente cotiza cerca de los US$86–87 por barril, niveles que no se veían hace aproximadamente 50 días. La zona de los US$83,9 aparece ahora como el próximo soporte clave del mercado, y una ruptura podría acelerar aún más la caída del crudo. Por el contrario, si el mercado vuelve a tensionarse geopolíticamente o el acuerdo pierde fuerza, podríamos ver rebotes técnicos buscando nuevamente la zona de los US$88,4 e incluso retomar la lateralización alcista previa. Además, las medias móviles de corto y mediano plazo continúan entregando señales bajistas, reforzando la presión técnica actual sobre el petróleo.
Por Lucas Santillanm
Analista de mercados de Capitaria