“No se observan desequilibrios locales inmediatos, pero sí un escenario externo más frágil donde un shock financiero global podría transmitirse rápidamente a Chile”. Esa fue una de las principales conclusiones que entregó el Banco Central (BC) a la Comisión de Hacienda tras conocerse el último Informe de Estabilidad Financiera (IEF).
En la sesión, la entidad informó a las y los senadores la decisión de continuar la convergencia del Requerimiento de Capital Contracíclico (RCC) a su nivel neutral, fijándolo en 1% de los activos ponderados por riesgo desde el actual 0,5% en un plazo de 24 meses. Ello marcó las preguntas de la Comisión en cuanto a las condiciones bancarías que permitirían solicitar mayor capital extra.
También los senadores Javier Macaya (presidente), Rodolfo Carter y Carlos Kuschel, y la senadora Daniella Cicardini consultaron por el nivel de endeudamiento de las grandes economías, el desempleo dado el déficit fiscal y las condiciones del mercado laboral, y el reajuste del 3% y los efectos de la megarreforma.
RIESGOS
La presidenta del BC, Rosanna Costa comenzó explicando que “el objetivo IEF es analizar las vulnerabilidades, potenciales riesgos y mitigadores de nuestro sistema financiero, así como su capacidad para absorber shocks severos. Se busca dar cuenta de cómo la economía chilena, en general, y el sistema financiero, en particular, podrían hacer frente a eventuales escenarios severos”.
Según el documento, “los riesgos para la estabilidad financiera global son elevados, en un entorno macroeconómico e internacional altamente incierto. El principal punto de atención es la posibilidad de un deterioro abrupto de las condiciones financieras, lo que aumentaría los costos de financiamiento, depreciaría las monedas respecto a las monedas de refugio y disminuiría el financiamiento disponible para economías emergentes”.
El informe agrega que, “a nivel local, la materialización de estos escenarios de riesgo u otros similares podría desencadenar salidas de capitales, aumentos de las tasas de interés o movimientos del tipo de cambio. También podrían deteriorar la actividad económica y el empleo local, con efecto negativo sobre la capacidad de pago de los usuarios de crédito”.
En esa línea, la titular del BC comentó que “en la última reunión de política financiera, la entidad decidió continuar la convergencia del Requerimiento de Capital Contracíclico (RCC) a su nivel neutral, fijándolo en 1% de los activos ponderados por riesgo desde el actual 0,5% en un plazo de 24 meses. Las condiciones macrofinancieras de la economía chilena son coherentes con la convergencia del RCC a su nivel neutral”.
Cabe consignar que se entiende por RCC a la herramienta preventiva que obliga a los bancos a acumular un "colchón" de capital extra durante los ciclos de expansión económica. La medida pretende aumentar la resiliencia del sistema bancario chileno frente a shocks financieros extremos o escenarios de riesgo global.
Dado lo anterior, el informe destaca que “los mercados financieros locales han operado normalmente, acoplándose a la dinámica observada en los mercados externos; los indicadores locales de vulnerabilidades financieras para hogares y empresas se mantienen bajos en perspectiva histórica; la actividad crediticia ha dado señales de mayor dinamismo y su perspectiva futura sigue determinada por factores de demanda”.
“La banca, por su parte, muestra indicadores de rentabilidad por sobre sus promedios históricos, fuentes de financiamiento estables y holguras de capital que le permitirían no solo enfrentar un escenario de tensión, sino que también acomodar la convergencia del RCC manteniendo un flujo de crédito acorde a la evolución de la economía”, planteó.
Concluyó manifestando que “el BC se concentrará en mirar en las próximas semanas, la evolución del conflicto del Medio Oriente, las tasas largas globales, los vencimientos de la deuda local, la profundidad del mercado de capitales y la transición ordenada de la reforma previsional”.