Avisa de que si Starmer no cambia el rumbo, se "corre el riesgo de entregar las llaves de Downing Street a Reform"
MADRID, 20 May. (EUROPA PRESS) -
El exministro de Sanidad británico Wes Streeting ha apuntado este miércoles a que el Gobierno, liderado por el primer ministro Keir Starmer, está perdiendo la batalla ante el nacionalismo, tanto del lado del ultraderechista Reform UK como de los nacionalismos regionales escocés y galés.
"Abandoné el gobierno porque estamos librando la batalla de nuestras vidas contra el nacionalismo, una batalla que actualmente estamos perdiendo. Si no cambiamos de rumbo, corremos el riesgo de entregarle las llaves del número 10 de Downing Street al partido Reform y no quiero que eso nos pese en la conciencia", ha advertido en su discurso oficial de dimisión ante la Cámara de los Comunes.
Streeting ha afirmado que "los nacionalistas están en el poder en todos los rincones de Reino Unido, Escocia y Gales". "El nacionalismo representa una amenaza existencial para la futura integridad de Reino Unido, y Reform UK representa una amenaza para los valores e ideales que han hecho grande a este país, valores e ideales que están intrínsecamente ligados al Servicio Nacional de Salud", ha argumentado.
El extitular de Sanidad británico ha criticado así al partido independentista galés Plaid Cymru y al Partido Nacional Escocés (SNP, por sus siglas en inglés), asegurando que "el nacionalismo no es progresista", mientras que "nacionalismo y patriotismo no son lo mismo".
"El nacionalismo aboga por la introspección, la protección de los propios y la indiferencia hacia los demás. El patriotismo sostiene que este país es más fuerte cuando tenemos la confianza suficiente para mirar hacia afuera, ser generosos y estar unidos. Unidos, pero no siempre iguales. Desde estos escaños, creemos en una Escocia y un Gales más fuertes, como parte de un Reino Unido más justo", ha sentenciado.
Streeting presentó su dimisión hace casi una semana a través de una carta en la que dijo haber perdido la confianza en Starmer, si bien destacó los buenos resultados obtenidos por su Ministerio con él al frente de la cartera.
El primer ministro británico se resiste por el momento a dimitir tras la debacle electoral del Partido Laborista en las elecciones locales, alegando que ese paso solo ahondaría el "caos" político en el país. En todo caso, la formación ha abierto la puerta a que el alcalde del Gran Mánchester, Andy Burnham, entre en el Parlamento, al ser candidato en las elecciones parciales de la circunscripción de Makerfield y, eventualmente, desafiar a Starmer.