BRUSELAS 12 May. (EUROPA PRESS) -
La Comisión Europea ha confirmado este martes el envío de una carta formal al régimen talibán para mantener en Bruselas una reunión "a nivel técnico" con el objetivo de avanzar en las conversaciones que permitan deportar a migrantes afganos llegados de manera irregular a la Unión Europea y sean considerados un amenaza para la seguridad.
"El Consejo señaló la obligación de mantener una colaboración operativa con las autoridades 'de facto' en Afganistán. Esto no constituye en absoluto un reconocimiento (del régimen)", ha zanjado el portavoz comunitario de migración, Markus Lammert, tras confirmar el envío de una carta de invitación y avisar de que quedan por fijar calendario y condiciones del encuentro.
De este modo, el Ejecutivo comunitario confirma los contactos y las conversaciones para mantener en Bruselas un encuentro que, si bien sería a nivel técnico, supondría la primera visita oficial de miembros de las autoridades 'de facto' afganas, aunque Bruselas y Kabul ya tuvieron un primer contacto a este nivel el pasado enero en Afganistán.
La carta de invitación ha sido enviada por la dirección general de Interior de la Comisión Europea (DG Home) y el Ministerio de Migración sueco, pero los servicios comunitarios recalcan que el papel de Bruselas es el de coordinar una iniciativa que no es suya, sino de una veintena de países europeos --entre los que no está España-- que en octubre llamaron a agilizar los retornos a Afganistán.
Lammert ha insistido en que estos contactos a nivel técnico "no son nada nuevo" y que la Unión Europea mantiene su presencia a nivel operativo en Afganistán para "facilitar contactos, supervisar la situación, asistir a los Estados miembro europeos y seguir proporcionando apoyo" a la población.
El portavoz, que no ha querido responder quienes son los responsables talibán a los que está dirigida la invitación ni quién asumirá los costes del viaje, sí ha querido dejar claro que las expulsiones de migrantes llegados a suelo comunitario es una responsabilidad de los Estados miembro, que son los que deben evaluar de manera individual cada caso, y no de la Comisión Europea.
En todo caso, también ha subrayado que los retornos que la Comisión contempla por el momento responden a individuos que "supongan una amenaza para la seguridad" en la Unión Europea y que, en todo caso, se deben llevar a cabo en línea con el Derecho europeo e internacional, incluido el respeto de los Derechos Humanos.
20 PAÍSES PIDEN DEPORTACIONES
La iniciativa se remonta a octubre del año pasado, cuando una veintena de países europeos, con Alemania y Bélgica a la cabeza, solicitaron a la Unión Europea que acelerase las tramitaciones de deportación de ciudadanos afganos sin permiso de residencia, a pesar de los avisos de Naciones Unidas sobre el enorme peligro al que se exponen en su retorno bajo el régimen fundamentalista de los talibán.
Entonces, en una carta al comisario de Migración, Magnus Brunner, los países firmantes --entre los que no está España--, instaron a la Comisión a tomar "medidas concretas para facilitar el retorno voluntario y forzoso de los ciudadanos afganos que no tienen derecho legal de residencia en la UE y, en particular, de aquellos que representan una amenaza para el orden público".
"Países de norte a sur, de este a oeste, se enfrentan al mismo obstáculo: no podemos deportar a afganos ilegales o delincuentes, ni siquiera si han sido condenados", se lee en la carta firmada el pasado otoño por Bélgica, Austria, Bulgaria, Chipre, República Checa, Estonia, Finlandia, Alemania, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos, Polonia, Eslovaquia, Suecia y Noruega.