​Jornada de 42 horas: claves para la productividad laboral

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Francisco Gonzalez Vertical Hunter

Sin duda, la entrada en vigencia de la jornada laboral de 42 horas semanales plantea un reto relevante para las organizaciones y sus colaboradores, como lo es lograr más y mejores resultados en menos tiempo.


Este cambio no solo implica ajustes en la planificación, sino también conlleva una nueva mirada sobre cómo se organiza el trabajo y se aprovechan los recursos disponibles. Esta nueva etapa de la Ley 21.561, que se inició el 26 de abril pasado y que implicó pasar de 44 a 42 horas de trabajo a la semana, comprende un importante desafío en materia de productividad. Y es que este factor cumple un rol fundamental en el ámbito laboral, ya que influye directamente en la capacidad de las organizaciones para crecer, innovar y mantenerse competitivas.


Frente a este nuevo escenario, algunas claves para potenciar la productividad al interior de las organizaciones son las siguientes:


Proteger el bienestar de los colaboradores. Los equipos que descansan adecuadamente, son valorados por las jefaturas y trabajan en un buen ambiente laboral rinden mejor en el tiempo. Es decir, el bienestar representa un elemento crucial para mantener la productividad a lo largo de los años.


Simplificar y mejorar los procesos. Esto se traduce en identificar ineficiencias, eliminar pasos innecesarios y optimizar flujos de trabajo, todo lo cual contribuye a disminuir tiempos y elevar el desempeño operacional.


Ordenar la jornada de trabajo. Planificar el día, limitar interrupciones y acotar la duración de reuniones, por ejemplo, contribuye a un uso más eficiente del tiempo.


Focalizar los esfuerzos en lo fundamental. Esto implica distinguir entre lo urgente y lo importante, lo que facilita concentrar la energía en tareas que realmente aportan valor, evitando la dispersión y el desgaste innecesario.


Impulsar la colaboración. Contar con equipos alineados, con objetivos claros y buena comunicación, se traduce en un trabajo más coordinado, lo que reduce las equivocaciones.


Incorporar herramientas tecnológicas. La digitalización y automatización de funciones repetitivas facilitan el trabajo diario, lo que libera espacio para labores de mayor impacto y relevancia.


En resumen, la reducción de la jornada de trabajo no debe verse como una limitación o amenaza, sino como una oportunidad para modernizar la forma de trabajar. Adaptarse con éxito a esta nueva fase demandará compromiso, innovación y una gestión más consciente del tiempo y las personas.


Francisco González Pizarro, 

Gerente general de Vertical Hunter – www.verticalhunter.cl

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