Sr. Director,
Los datos económicos recientes confirman una tendencia preocupante: la economía chilena se mantiene débil y con escasa capacidad de recuperación sostenida. Este escenario refleja un problema estructural que trasciende la coyuntura económica inmediata.
La productividad, motor central del desarrollo, ha mostrado avances limitados en la última década. Factores como baja inversión en innovación, brechas en capital humano, informalidad y rigideces regulatorias explican parte de este desempeño. Sin mejoras sustantivas en estos ámbitos, el crecimiento potencial del país seguirá restringido.
Revertir esta trayectoria exige una agenda integral que articule educación, innovación, competencia y modernización del Estado. Más que medidas aisladas, se requiere coherencia estratégica y continuidad en el tiempo. El desarrollo no depende solo de crecer más, sino de crecer mejor y de manera sostenida.
Pablo Müller
Académico Facultad de Administración y Negocios
Universidad Autónoma de Chile