El James Dyson Award, el concurso mundial de ingeniería de diseño que celebra la empresa tecnológica Dyson, ha abierto la convocatoria para la edición de 2026, con la que invita a estudiantes universitarios y recién graduados a presentar ideas que aborden problemas del mundo real.
El concurso, que ha apoyado más de 400 inventos, ya busca la próxima generación de diseñadores que resuelvan problemas, con la apertura este miércoles del plazo para presentar las candidaturas en la página web del James Dyson Award, que tiene como fecha límite el 15 de julio del presente año.
Las mejores candidaturas deberán abordar un problema global claro, demostrar un proceso de diseño bien pensado y mostrar originalidad y viabilidad técnica, como explican desde la organización en una nota de prensa.
Las candidaturas serán evaluadas por un jurado nacional formado por expertos en diseño e ingeniería, entre los que se incluye también un ingeniero de Dyson. Los miembros elegirán un proyecto ganador, que recibirá 5.770 euros como premio, y dos finalistas. Todos ellos tendrán la oportunidad de pasar a la fase internacional, donde James Dyson seleccionará a los ganadores mundiales, que recibirán 34.600 euros y visibilidad para desarrollar sus inventos.
Estos premios invitan a los estudiantes universitarios y recién graduados de diseño e ingeniería de 28 países y regiones a presentar ideas que aborden problemas del mundo real.
"Ha sido inspirador ver tantas ideas brillantes de jóvenes ingenieros de diseño, muchos de los cuales han creado empresas y han empleado sus ideas para ayudar a personas y mercados de todo el mundo. Estoy deseando evaluar las candidaturas de este año", ha expresado el fundador e ingeniero jefe de Dyson, Sir James Dyson.
LOS PREMIADOS DE LA EDICIÓN DE 2025
En 2025, los James Dyson Awards celebraron su vigésimo aniversario y recibieron más de 2.100 proyectos de jóvenes ingenieros de todo el mundo, que aportan soluciones en áreas como los chequeos médicos, los residuos domésticos y la ayuda en casos de catástrofes.
El galardón nacional se entregó a un grupo de estudiantes de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC), quienes desarrollaron Haptika: un dispositivo portátil y no invasivo que permite recuperar la percepción táctil, mejorar la precisión del agarre, el control motor y el rendimiento funcional, tanto en la vida diaria como en procesos de rehabilitación clínica, a usuarios de prótesis en miembros superiores.
El premio mundial a la sostenibilidad se otorgó a WaterSense, un dispositivo autónomo de control de la calidad del agua. Inventado por Filip Budny, estudiante polaco de doctorado en nanotecnología en la Universidad Tecnológica de Varsovia. WaterSense sustituye el muestreo manual y ocasional por una monitorización en tiempo real basada en inteligencia artificial y alertas tempranas de contaminación.
OnCue, ganador en la categoría médica a nivel mundial, es un teclado inteligente para personas con Parkinson. Desarrollado por la diseñadora italiana Alessandra Galli, graduada por la Universidad Tecnológica de Delft en los Países Bajos. OnCue utiliza señales táctiles y visuales para controlar los síntomas motores y reducir los errores al escribir.