Sr. Director,
Existen enfermedades metabólicas hereditarias que no se evidencian al nacer. Aunque el recién nacido parezca sano, su organismo puede tener dificultades para procesar nutrientes esenciales. Si no se detectan a tiempo, pueden surgir problemas que afecten su desarrollo, aprendizaje o incluso su vida. Cuando se identifican desde el inicio, es posible iniciar tratamientos que les permiten crecer y aprender con normalidad.
En este contexto, Chile acaba de dar un paso trascendental. Tras más de tres décadas con un programa limitado a dos diagnósticos —Fenilcetonuria y Hipotiroidismo Congénito— el país avanza hacia la Pesquisa Neonatal Ampliada (PNA), capaz de detectar hasta 26 enfermedades metabólicas, genéticas y endocrinas. Es un hito silencioso pero fundamental.
La PNA utiliza una muestra de sangre extraída del talón a las 48 horas de vida y entrega resultados en una semana. El diagnóstico temprano puede significar la diferencia entre una vida con oportunidades y una marcada por limitaciones evitables. Pero este avance requiere una implementación efectiva y equitativa en todos los hospitales, incluidos los de zonas rurales.
Fortalecer la salud preventiva desde el primer día es una apuesta por la dignidad y el futuro. Celebremos este avance, pero acompañémoslo con una estrategia sólida de seguimiento y tratamiento para que cada niño reciba los apoyos médicos, nutricionales y sociales que necesita.
Militzen Tapia Wittcke
Académica de Obstetricia y Puericultura
Universidad Autónoma de Chile