Señor director:
A un año del apagón de febrero de 2025, el debate energético parece dividirse entre quienes exigen más infraestructura y quienes demandan mayor rigor operacional. La experiencia reciente demuestra que esa dicotomía es falsa.
La expansión estructural, como la futura entrada en operación de Kimal–Lo Aguirre, es indispensable para reducir congestiones y mejorar la eficiencia del capital invertido en generación. Pero la operación del sistema en condiciones cercanas a límites de seguridad, las fallas en respaldos tecnológicos y las brechas en protocolos revelaron que la gobernanza operacional es igualmente crítica.
En sistemas eléctricos complejos, la resiliencia depende de ambas dimensiones. Más CAPEX sin disciplina aumenta exposición al riesgo. Más regulación sin infraestructura limita crecimiento. La estabilidad eléctrica no es solo un objetivo técnico; es una condición económica para la inversión y la competitividad.
En energía, la transición no se sostiene con una sola palanca.
Daniela Quintana
Secretaria Académica Facultad de Arquitectura, Construcción y Medio Ambiente
Universidad Autónoma de Chile