Dubravka Suica desvela que Von der Leyen le pidió que acudiera en su lugar y admite que fue en calidad de "observadora"
BRUSELAS, 25 Feb. (EUROPA PRESS) -
La comisaria europea para el Mediterráneo, Dubravka Suica, ha justificado su asistencia la semana pasada a la reunión en Washington de la Junta de Paz promovida por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, esgrimiendo que lo hizo por "cortesía internacional" y porque se lo pidió la jefa del Ejecutivo comunitario, Ursula von der Leyen.
Así lo ha detallado durante su comparecencia este miércoles en la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento Europeo, en la que los eurodiputados le han pedido explicaciones de su participación en el foro, que provocó las críticas de varios grupos de la Eurocámara y de algunos Estados miembro que consideraron que no tenía el mandato de los Veintisiete para asistir al acto.
"La invitación fue dirigida a la presidenta Von der Leyen por parte del presidente de la Junta de Paz, que es el señor Trump. Yo participé a petición de la presidenta, actuando en su lugar, y entra dentro del mandato de la Comisión Europea, como representante exterior de la Unión, aceptar invitaciones de este tipo como cuestión de cortesía internacional", ha explicado la comisaria.
Suica ha sostenido que su participación "fue limitada", porque solo estuvo presente en el bloque en el que se abordó la situación en la Franja de Gaza, que fue "dos tercios del tiempo" total que duró la reunión de la Junta de Paz, y otro tercio a "resoluciones" y "normas de procedimiento" que la Comisión Europa "no respalda, que quede claro".
La política croata ha concretado que su participación fue de entre diez y a quince minutos, y que fue en papel de "observadora", un rol que hasta ahora la Comisión Europea había evitado confirmar, limitándose a decir que la Unión Europea no es miembro de la Junta de Paz y acotando su asistencia en el marco de "los esfuerzos internacionales destinados a apoyar la reconstrucción y la recuperación" tras los ataques de Israel en Gaza.
"No intervine en las deliberaciones de la conferencia. No se concedió tiempo de palabra a los no miembros, aunque sí para hablar con los países socios que estaban allí", ha añadido la comisaria, recordando que en los márgenes del encuentro tuvo oportunidad para mantener reuniones bilaterales con los ministros de Exteriores de Egipto, Jordania, Arabia Saudí o Israel.
"FUERON OTROS 14 ESTADOS MIEMBRO DE LA UE"
Suica ha rebajado la importancia de sus asistencia a la Junta de Paz indicando que, como ella, fueron representantes de otros 14 Estados miembro de la Unión Europea, si bien ha insistido en que no acudió en representación de los Veintisiete, sino tan solo en calidad de comisaria.
Del mismo modo, ha argumentado que este lunes acudió en el Consejo de Asuntos Exteriores (CAE) de la UE a un almuerzo informal con el Alto representante para Gaza de la Junta de Paz, el búlgaro Nickolai Mladenov, que fue invitado por la Alta Representante de la UE para Política Exterior, Kaja Kallas, hace un mes.
"Lo invitamos hace un mes a venir a Bruselas y vino el lunes. Debatimos con él durante casi dos horas en el Consejo de Asuntos Exteriores, por lo que hemos mantenido la comunicación. No podemos cerrar todos los canales que existen porque, en este momento, esos son los canales existentes. Esa es la razón", ha añadido.
La comisaria ha afirmado además que la Comisión Europea tiene su propia Junta de Paz, y es el grupo internacional de donantes para Palestina, al que se han unido más de 60 países y que podría servir también de sostén político para la futura Autoridad Palestina.
"Nos gustaría de alguna manera poder ampliar el alcance de este grupo de donantes para Palestina para utilizarlo como nuestra 'Junta de Paz', por así decirlo, y que podamos ser también importantes, no solo el principal donante, sino también un socio político relevante", ha esgrimido.
ENFADO DE ESTADOS MIEMBRO Y EN LA EUROCÁMARA
La explicaciones de la comisaria tienen lugar después de que su asistencia la semana pasada a la Junta de Paz levantara críticas entre algunos Estados miembro y grupos del Parlamento Europeo, ya que lo había hecho sin el mandato de los Veintisiete, ya que la política exterior de la UE se fija por unanimidad entre los Estados.
Francia fue el país que más ha aireó su enfado con Bruselas, ya que su ministro de Exteriores, Jean-Noël Barrot, cargó en público contra la Comisión Europea esgrimiendo que Suica "nunca debería haber asistido" a la Junta de Paz porque "no había recibido un mandato del Consejo para hacerlo".
"Más allá de las cuestiones políticas legítimas planteadas por la Junta de la Paz, la Comisión debe respetar escrupulosamente el derecho europeo y el equilibrio institucional en toda circunstancia", manifestó el jefe de la diplomacia europea en un mensaje en redes sociales.
También tuvo una gran contestación en el Parlamento Europeo, llevando incluso al grupo de Socialistas y Demócratas (S&D), los liberales de Renew, y el grupo de Los Verdes a firmar un comunicado conjunto señalando que ha sido "un grave error de juicio" de la Comisión Europea.
Otro de los grupos de la Eurocámara que también criticaron a la Comisión fue La Izquierda, calificando directamente como "patético" el acto del Ejecutivo comunitario de "doblegarse ante Trump y sus planes de construir propiedades frente al mar en el cementerio de un genocidio".
La decisión de acudir, que no fue consultada con Estados miembro, según fuentes diplomáticas, tuvo lugar después de que tanto el Ejecutivo comunitario como los 27 hubieran rechazaran participar en la Junta de Paz esgrimiendo "serias dudas" sobre "la compatibilidad" de la propuesta realizada por la Administración Trump con la Carta de Naciones Unidas, su gobernanza o su ámbito de actuación.
Entre las dudas se encuentran algunas relativas al formato, ya que hay más países de los que la Unión Europa esperaba, y también sobrevuelan dudas jurídicas de compatibilidad con la ONU y con el Derecho de la Unión Europea, ya que Trump ha planteado que el futuro del organismo pasa por ser permanente y mediar en otros conflictos, rol que ya ejerce Naciones Unidas.