MADRID 23 Feb. (EUROPA PRESS) -
El primer ministro de Australia, Anthony Albanese, ha trasladado a su homólogo en el Reino Unido, Keir Starmer, en un carta que su Gobierno apoyaría eliminar al expríncipe Andrés Mountbatten-Windsor de la línea sucesoria al trono británico.
"Estas son unas acusaciones graves y los australianos se las toman en serio", ha asegurado Albanese en la referida misiva publicada este lunes por la cadena de televisión australiana ABC, donde manifiesta estar de acuerdo con el rey Carlos III de Inglaterra en que ahora "la ley debe seguir su curso completo", amén de llevarse a cabo una investigación "completa, justa y adecuada".
Este pronunciamiento por parte de Albanese lo convierte en el primer líder de los miembros de la Commonwealth en confirmar su respaldo a una medida para eliminar al expríncipe de la línea sucesoria.
Actualmente, el expríncipe Andrés Mountbatten-Windsor, hermano del monarca de Inglaterra, ocupa la octava posición en la línea de sucesión al trono, tras los príncipes Guillermo y Enrique y sus hijos. Todo ello, pese a haber sido despojado de sus títulos, incluyendo el de "príncipe", al calor de las acusaciones contra él por sus supuestos lazos con el delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein.
En los últimos días, varios políticos del Reino Unido han instado a la Administración de Starmer a impulsar una ley para eliminar a Mountbatten-Windsor de la línea sucesoria.
Por su parte, parlamentarios australianos ya formularon el año pasado esta misma petición, tras la publicación de las memorias de Virginia Giuffre, uno de los rostros más visibles de las supervivientes de los abusos sexuales perpetrados por Epstein, que se suicidó el pasado abril.
No obstante, eliminar al expríncipe requeriría llevar a cabo consultas y cerrar acuerdos con otros territorios de la Commonwealth que respetan la monarquía británica, Australia inclusive.
El pasado jueves, Andrés Mountbatten-Windsor fue arrestado, en su casa de Sandringham por la Policía del Valle del Támesis, cuerpo de seguridad al que pertenece Windsor, en el marco de las investigaciones por sus lazos con el fallecido empresario y delincuente sexual convicto.
Alrededor de once horas después de su arresto, el expríncipe fue puesto en libertad, mientras que las investigaciones continúan en curso.