MADRID 10 Feb. (EUROPA PRESS) -
Andy Burham, alcalde de Mánchester, considerado rival del primer ministro británico, Keir Starmer, en el seno del Partido Laborista, ha abogado este martes por la "estabilidad" y la "unidad" en la formación, después de la crisis de liderazgo abierta por la dimisión de colaboradores estrechos de Starmer ante el escándalo por la relación del exembajador Peter Mandelson y el delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein.
"Estoy pidiendo, de manera muy clara, unidad: crear la estabilidad necesaria para darle al Gobierno la plataforma que le permita centrarse en todas las cosas de las que estoy hablando hoy", ha afirmado el político laborista en un acto en el que ha evitado lanzar críticas directas a Starmer o secundar la petición de dimisión que hizo el líder laborista en Escocia, Anas Sarwar.
A su juicio, el partido "necesita estabilidad" y, sin un cierre de filas explícito con el primer ministro, Burham ha llamado a dar pasos en esta dirección al entender que el Partido Laborista tiene que "recuperar un fuerte sentido de equipo".
"Necesitamos bajar el tono de todo este constante intercambio de filtraciones. Parece algo interminable, con tantas filtraciones anónimas circulando", ha afirmado.
En un mensaje indirecto a Starmer, el opositor interno ha recalcado que la estabilidad y la unidad en el partido "se vería favorecida por una forma más inclusiva de dirigir el partido".
Burham se ha posicionado como posible alternativa a Starmer, cuyo liderazgo pasa por horas bajas por continuas crisis en el seno de su Gobierno y las malas previsiones de las elecciones regionales y locales de mayo.
La tensión volvió a escalar a finales de enero en el partido después de que se le vetara a Burham su intento de presentarse a las elecciones parciales para ocupar una vacante por la circunscripción de Gorton y Denton en el Parlamento británico. El Comité Ejecutivo Nacional adujo que si optaba a ocupar el escaño, este movimiento obligaría a convocar elecciones en el Ayuntamiento de Mánchester.