MADRID 6 Feb. (EUROPA PRESS) -
Las autoridades de República Checa han anunciado este viernes un gran recorte de la financiación a la ayuda humanitaria exterior para paliar el "desastre financiero" a nivel nacional, una situación que el ministro de Exteriores, Petr Macinka, ha tildado de "no óptima".
Así, ha explicado que el Gobierno del populista primer ministro, Andrej Babis, ha aprobado destinar 50 millones de coronas (2 millones de euros) a estas ayudas, de las 165 millones de coronas (unos 6,8 millones de euros) que se incluían en presupuestos anteriores, según informaciones recogidas por el diario 'Novinky'.
"Esto es, por supuesto, una situación no óptima, pero el país, desafortunadamente, ha experimentado un desastre en el campo financiero y no hay dinero, tenemos que ahorrar mucho", ha aclarado, en una alusión a la supuesta mala gestión del anterior Ejecutivo, encabezado por Petr Fiala.
Sin embargo, desde la oposición ya han criticado duramente esta medida, la cual consideran una "venganza contra la humanidad". En el pasado, estas partidas presupuestarias servían para cubrir, entre otras cuestiones, las operaciones humanitarias y de protección civil en terceros países.
Ahora, tal y como ha puntualizado el propio Macinka, de la partida de 50 millones de coronas se desprenden 10 millones destinados a la compra de generadores eléctricos para los residentes ucranianos afectados por los ataques perpetrados por el Ejército de Rusia, por lo que solo quedarán los otros 40 millones disponibles para destinarlos a otros países.