En mi columna de la semana pasada describí el impacto de la llamada revolución 4.0 hasta ahora, incluyendo lo que hemos avanzado en materia de inteligencia artificial. Esto lo saqué de un largo artículo de Mc Kinsey, que también incluye una proyección de lo que viene.
Se trata de18 escenarios que abarcan todo el espectro de la nueva revolución industrial, con un componente especialmente – pero no únicamente – orientado a la transformación digital.
Mc Kinsey distingue tres tecnologías “fundacionales”: la IA, los semiconductores y los servicios en la nube. Todos, ya existentes y consolidados, pero que están ad portas del siguiente salto cuántico. La IA general (aquélla que hace todo más rápido y mejor que los humanos), los semiconductores para la computación cuántica – que relanzarán la ley de Moore que estaba un poco estancada – y los servicios en la nube especialmente para atender la demanda de nuevos modelos de IA demandantes de cantidades siderales de datos.
Con estas tres tecnologías fundacionales Mc Kinsey visualiza cuatro grandes grupos de escenarios. En primero lugar – obvio – la transformación digital, donde resalta el crecimiento del comercio electrónico, la industria del streaming, la publicidad digital, la ciberseguridad y los video juegos (que ya mueven decenas de miles de millones de dólares al año). El segundo grupo está compuesto por la electrificación, y aquí tenemos los vehículos eléctricos, las baterías, y la fisión nuclear. El tercer grupo (Nuevas Fronteras Biológicas) se compone de la industria Biotech, tanto para la industria como para el consumo. Por último, hay un grupo denominado “Hard Tech” compuesto por escenarios tan dispares como vehículos autónomos compartidos, movilidad aérea (no especifica cual), industria espacial, construcción modular, y robótica.
Me mucho llamó la atención que no estuvieran las Energías Renovables No Convencionales. Pienso que van a ser un sector de gran crecimiento basado en la innovación y las necesidades que trae el cambio climático.
Según Mc Minsey, estos escenarios generarían un PGB de entre 29 y 48 billones de dólares para el año 2040, equivalentes a un crecimiento de entre un 18% y un 34% del actual PGB mundial. Los cinco principales aportantes son comercio electrónico (hasta 20 billones de dólares), software y servicios de inteligencia artificial (hasta 4.6 billones de dólares), servicios en la nube (hasta 3.4 billones de dólares), vehículos electrónicos (hasta 3.2 billones de dólares) y publicidad digital (hasta 2.9 billones de dólares).
Si recuerdan mi anterior columna donde mostraba la evolución en el tipo de empresas con mayor capitalización de mercado, estamos aquí ante un nuevo cambio. De las actuales 10 mayores empresas por capitalización de mercado debería quedar una (Amazon) y deberían avanzar enormemente AlibaBaba y Temu. Google, Microsoft y Meta deberían seguir en la lista pero más abajo, fundamentalmente por sus servicios en la nube.
El año 2012 Mc Kinsey también hizo una proyección sobre las tecnologías emergentes hacia el 2025. Se quedó largo en un 100% (o sea, la realidad fue la mitad de lo proyectado), por lo cual estas proyecciones hay que tomarlas por lo que son (proyecciones, no predicciones). Además, no vieron venir la revolución de la IA. Quizá qué nueva tecnología nos encontremos el año 2040. Lo que es definitivo y claro es que estamos en una era de cambios rapidísimos y profundísimos, y tenemos que ser capaces de convivir con ellos (deal with it!)
Alfredo Barriga
Profesor UDP
Autor “Futuro Presente: como la nueva revolución digital afectará mi vida”, en Amazon.