La Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) ha reivindicado el papel del médico internista en el manejo de las enfermedades autoinmunes sistémicas y minoritarias, como las autoinflamatorias, hematoinflamatorias e inmunodeficiencias.
"A menudo, estas enfermedades debutan en un órgano y son vistas por otros especialistas que no las derivan a los médicos internistas", han señaladotras la Tercera Reunión Conjunta de los Grupos GEAS y GTEM (siglas que corresponden a Grupo de Enfermedades Autoinmunes Sistémicas y Grupo de Trabajo de Enfermedades Minoritarias, respectivamente), celebrada en Madrid,
Así, SEMI ha reclamado que se deriven estos casos a los especialistas de Medicina Interna, actualmente la especialidad más capacitada para atender estas patologías. "Actualmente falta conciencia de que la Medicina Interna es la más capacitada para abordar estas enfermedades inflamatorias de diverso origen, muy complejas y de baja prevalencia, y en ocasiones las están llevando otros especialistas en la función del órgano en el que debuta la enfermedad", ha afirmado el doctor Jorge Francisco Gómez Cerezo, coordinador del GTEM.
Algunas de estas patologías pueden presentarse en el músculo, siendo atendidas por un reumatólogo o neumólogo; el pulmón, por el neumólogo; la piel, por el dermatólogo; o los ganglios linfáticos, por el hematólogo o el médico internista, pero lo adecuado es que en todos estos casos sea el internista el especialista que lidere la atención.
"El médico internista es el profesional de referencia en el manejo de los pacientes más complejos. Por este motivo, nuestra reunión se centra en poner en valor su papel como líder en el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades autoinmunes sistémicas y las enfermedades minoritarias, que requieren un abordaje integral y un alto nivel de especialización", según el doctor Andrés González García, coordinador del GEAS.
Las enfermedades minoritarias son aquellas que afectan a menos de 1 o 2 personas por cada 100.000 habitantes. Existen diferencias entre patologías raras e hiperraras, y no todas se presentan con frecuencia en las consultas. Son enfermedades que generan gran incapacidad y provocan ineficiencias en el sistema sanitario debido a las consultas repetidas de los pacientes.
Por ello, se reivindica el papel del internista como especialista idóneo para diagnosticar y tratar estas enfermedades inflamatorias, caracterizadas por patient journey "que se eterniza" y que, a menudo, no reciben el control adecuado.