La AEPap defiende que ningún niño, niña o adolescente debe ser detenido por motivos migratorios

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La Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) y su Grupo de Trabajo de Pediatría Social y Comunitaria hacen pública su adhesión a la declaración institucional y al posicionamiento de la American Academy of Pediatrics (AAP) contra la detención de niños, niñas y adolescentes por motivos migratorios y contra la exposición de la infancia y la adolescencia respecto a condiciones incompatibles con la protección, el cuidado y la atención pediátrica.



En las últimas semanas, diversos medios internacionales han informado de detenciones de personas menores de edad y traslados a centros de custodia en Estados Unidos en el contexto de actuaciones migratorias, lo que ha reactivado la preocupación social y el debate público sobre el impacto de estas prácticas en la infancia y la adolescencia.



Esta adhesión se formula desde un enfoque basado en la evidencia científica y en el marco de los derechos de la infancia y la adolescencia. "La AAP ha reiterado que incluso periodos breves de detención o separación pueden asociarse a daño psicológico, incremento del estrés tóxico y consecuencias adversas para la salud y el desarrollo, especialmente en las edades más tempranas", explica el doctor Ignacio Pérez Candás, coordinador del Grupo de Pediatría Social y Comunitaria de AEPap.



Entre las prencipales demandas se encuentra el fin de la detención de niños, niñas y adolescentes por razones administrativas migratorias, priorizando alternativas comunitarias seguras y basadas en la protección, que preserven la estabilidad, el bienestar y los vínculos de cuidado. Y garantizar condiciones dignas y de estándares adecuados de cuidado pediátrico en cualquier forma de custodia temporal, con acceso efectivo a atención sanitaria integral y a salud mental infanto-juvenil, descanso adecuado, alimentación e hidratación suficientes, abrigo, higiene y medidas específicas de protección.



Asimismo, una supervisión independiente, transparencia y rendición de cuentas, con información verificable sobre el número de niños, niñas y adolescentes afectados, la duración de las custodias y los eventos sanitarios relevantes, evitando cualquier situación que incremente daño prevenible.



Y, finalmente, enfoque sensible al trauma y garantía de continuidad asistencial, fortaleciendo la coordinación entre los sistemas sanitarios, los dispositivos de protección a la infancia, el ámbito educativo y los recursos comunitarios, con el fin de reducir el sufrimiento y favorecer la recuperación.




europapress