La Comisión Europea ha anunciado este jueves el nuevo precio tope del petróleo proveniente de Rusia, que se fijará en 44,10 dólares por barril, y que se ha ajustado por primera vez con un mecanismo automático para fijar el Precio Máximo el Crudo (Oil Price Gap) y restringir así los ingresos de Moscú.
Este nuevo tope tendrá efecto a partir del 1 de febrero y volverá a ser revisado dentro de seis meses, cuando el mecanismo fijará un precio un 15% por debajo del precio del mercado para el crudo ruso transportado por vía marítima y de los productos petrolíferos provenientes de Rusia.
En virtud del 18º paquete de sanciones de la UE a Rusia, el límite del barril de crudo ruso se redujo de 60 a 47,60 dólares, y también se introdujo un mecanismo automático y dinámico para fijar el futuro tope del precio del petróleo del Ural durante el período de referencia anterior, 22 semanas.
De este modo, Bruselas busca restringir los ingresos energéticos de Rusia, "una prioridad clave para la UE, con el objetivo de debilitar la capacidad de Moscú para continuar su guerra ilegal de agresión contra Ucrania", según se lee en un comunicado de la Comisión.
La Coalición del Tope de Precios del Petróleo del G7 estableció en 2022 un mecanismo para limitar el precio del crudo ruso, limitando a los operadores de la UE a prestar servicios de transporte marítimo y actividades relacionadas para el crudo y los productos petrolíferos rusos si se venden a un precio igual o inferior al tope correspondiente.
El mecanismo fue diseñado específicamente para ejercer mayor presión sobre los ingresos petroleros de Rusia, manteniendo al mismo tiempo la estabilidad de los mercados energéticos mundiales mediante el suministro continuado, según ha explicado la Comisión.