El mercado iindustrial de bodegas en Santiago cerró el segundo semestre de 2025 con una tasa de vacancia de 5,15%, lo que representa una disminución de 1,74 puntos porcentuales frente al semestre anterior. Esta tendencia confirma una creciente presión por espacios logísticos, impulsada en parte por la estacionalidad propia de fin de año, según detalla el más reciente informe de la consultora inmobiliaria CBRE.
De acuerdo con el análisis, el retroceso de la disponibilidad estuvo marcado por una absorción neta semestral de 155.306 m², cifra que representa un incremento de 125% frente al semestre previo y que se alinea con el promedio histórico de los últimos cinco años. Cabe destacar que la Zona Poniente lideró las preferencias, capturando el 46% de esta demanda total. Este comportamiento refleja una demanda activa por espacios industriales, en un contexto de estacionalidad propia del cierre de año y ajustes estratégicos en las operaciones logísticas de las empresas.
“El retroceso en la vacancia no es un fenómeno coyuntural, sino una señal clara de que la demanda por espacios industriales sigue activa y anclada a la nueva oferta. Hoy vemos un mercado que, pese a los ajustes posteriores al boom del e-commerce, continúa requiriendo superficie logística para acompañar la evolución de los modelos de distribución”, explica Ingrid Hartmann, Senior Research Manager de CBRE Chile.
Durante el segundo semestre ingresaron al mercado 46.737 m², principalmente en las zonas Sur y Norte de Santiago, mientras que el pipeline futuro considera cerca de 388 mil m² en construcción, cuya entrega se proyecta mayoritariamente para 2026, producto de ajustes en los plazos de obra. A esto se suman más de 650 mil m² en proyectos con permisos aprobados, principalmente en las zonas Poniente y Norponiente, consolidando estas áreas como polos estratégicos de desarrollo industrial.
En términos de precios, el informe muestra un comportamiento estable, con un valor promedio de arriendo de 0,167 UF/m², lo que representa un aumento semestral acotado de 1,46% y una dinámica más asociada a características específicas de los activos que a cambios estructurales del mercado.
“El mercado de bodegas del país está transitando hacia una fase de mayor equilibrio, con niveles de vacancia históricamente bajos, precios consistentes y un pipeline alineado con las necesidades reales de la demanda. De cara a 2026, y considerando mejores perspectivas económicas, esperamos un escenario de mayor dinamismo, especialmente en los submercados con mejor conectividad y estándares más modernos”, concluye Hartmann.