Dice que Bélgica se encuentra bajo una "fuerte presión" por parte de las instituciones europeas mientras hace frente a "posibles riesgos"
MADRID, 17 Dic. (EUROPA PRESS) -
El primer ministro de HungrÃa, Viktor Orbán, ha alertado este miércoles de que transferir los bienes rusos congelados a Ucrania supone una "declaración de guerra" y ha recalcado que estas acciones "no pueden ser interpretadas de otra manera".
En este sentido, ha lamentado que Rusia, "inevitablemente, tendrá que responder" en tal caso, y ha aseverado que esta transferencia carece de sentido práctico o legal. "Algunos abogan por seguir financiando a Ucrania y apoyar al paÃs militarmente. Otros creemos que es mejor la contención. HungrÃa pertenece a este último grupo", ha aseverado a bordo del avión oficial con destino Bélgica, donde participará en la cumbre del Consejo Europeo.
"Hemos dicho muchas veces que se deben tomar decisiones estratégicas", ha dicho el primer ministro, que ha afirmado que la Unión Europea (UE) "debe apoyar los esfuerzos de paz impulsados por Estados Unidos". "El tema de los bienes rusos puede generar confrontaciones", ha añadido, según ha recogido su portavoz para cuestiones internacionales, Zoltan Kovacs.
En este sentido, ha aseverado que este asunto "requerÃa hasta ahora un consenso" y tenÃa que ser aprobado de forma unánime por todos los Estados miembro. Sin embargo, ha advertido, "el marco legal ha sido modificado de forma ilegal y ya no hace falta la unanimidad, por lo que se han vetado los derechos húngaros".
"HungrÃa, jamás, bajo ninguna circunstancia, va a apoyar que se confisquen las reservas extranjeras de otros paÃses", ha dicho, al tiempo que ha subrayado que Bélgica se encuentra en una posición "particularmente difÃcil". "Bélgica se encuentra bajo una fuerte presión por parte de las instituciones europeas mientras hace frente a posibles riesgos legales y económicos", ha añadido.
Orbán ha explicado a su vez que las instituciones financieras belgas podrÃan sufrir "graves consecuencias", lo que podrÃa acabar "desestabilizando la economÃa belga". "Los belgas están siendo muy fuertes, dada la situación", ha aclarado, antes de mostrar su simpatÃa por el primer ministro del paÃs, Bart de Wever.
"Si este tipo de prácticas se acaban convirtiendo en una cuestión estándar, tendrá consecuencias a largo plazo para la Unión Europea en su conjunto. El continente se dirige a una mayor militarización, algo que podrÃa poner en peligro a las futuras generaciones y socavar las prioridades europeas", ha apostillado.
"La situación es muy grave y tensa", ha destacado, no sin antes instar a la vigilancia para que HungrÃa "no sea arrastrada a una guerra que no quiere y que no ha elegido".