MADRID 10 Sep. (EUROPA PRESS) - Los jefes de Estado y de Gobierno de algunos de los principales paÃses europeos han coincidido en tachar de "inaceptable" la incursión de varios drones rusos en el espacio aéreo de Polonia, un paÃs al que han salido a apoyar apelando a que se trata de un Estado miembro tanto de la UE como de la OTAN.
Entre quienes han expresado esta "completa solidaridad" están el presidente francés, Emmanuel Macron, que ha llamado a Rusia a poner fin a la "imprudente escalada" bélica, y el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, pese a que este último es uno de los pocos lÃderes de la UE que no ha roto lazos con el Kremlin tras la invasión de Ucrania.
Según Orbán, "la violación de la integridad polaca es inaceptable", aunque en su caso ha señalado que este "incidente" sirve también para demostrar que los llamamientos de HungrÃa a negociar la paz son "razonables". "Vivir bajo la sobra de la guerra está lleno de riesgos y peligros. ¡Es momento de parar!", ha proclamado en redes sociales, con un mensaje de apoyo también a los esfuerzos diplomáticos iniciados por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Por su parte, el primer ministro de PaÃses Bajos, Dick Schoof, ha advertido de que la entrada de drones en Polonia representa "una prueba más de que la guerra de agresión de Rusia representa una amenaza para la seguridad de Europa", una tesis compartida también por sus homólogo irlandés, Micheál Martin, y sueco, Ulf Kristersson, entre otros.
El jefe del Gobierno checo, Petr Fiala, ha ido más allá y ha sugerido que este incidente, "una prueba a las capacidades de defensa de la OTAN", no puede ser "una mera coincidencia". "El régimen de Putin amenaza a toda Europa y sistemáticamente prueba lo lejos que puede llegar", ha advertido.
También para la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, lo ocurrido este martes de madrugada en Polonia forma parte de una "provocación" dirigida a toda Europa. "La agresión rusa en Ucrania nos afecta directamente y tomaremos las medidas apropiadas", ha sentenciado en esta misma lÃnea el presidente de Lituania, Edgars Rinkevics.