MADRID 10 Dic. (EUROPA PRESS) - El presidente de Francia, Emmanuel Macron, prevé nombrar al sustituto de Michel Barnier en la jefatura de Gobierno en las próximas 48 horas, un horizonte temporal que ha trasladado este martes a los interlocutores polÃticos con los que se ha reunido para tratar de tejer una red de apoyos más sólida que la del anterior Ejecutivo, depuesto en una moción de censura.
Macron ya avanzó el jueves, en un discurso a la nación, que darÃa a conocer al nombre en cuestión de "dÃas", dando a entender asà que no se esperarÃa semanas como hizo tras las elecciones legislativas de julio. Este martes ha acotado los tiempos para matizar que dará el paso "en 48 horas", según fuentes consultadas por France info, 'Le Parisien' y BFM TV.
El presidente ha vuelto a citarse en el ElÃseo con socialistas, ecologistas y comunistas, tras dejar fuera de nuevo a La Francia Insumisa (LFI). El anterior candidato presidencial de este último partido, Jean-Luc Mélenchon, ha lamentado en redes sociales que sus compañeros del Nuevo Frente Popular (NFP) se presten a "negociar con las derechas". "Una vuelta al pasado", ha apostillado.
El lÃder del Partido Socialista, Olivier Faure, ha vuelto a apelar a la "ventaja" polÃtica de la izquierda, el bloque con más escaños en la Asamblea Nacional, para pedirle un gesto a Macron. "Reivindicamos que el primer ministro sea de izquierda", ha subrayado Faure en declaraciones a los medios.
LA ULTRADERECHA, AUSENTE
El presidente renunció a encomendar a la izquierda la dirección del Gobierno tras los anteriores comicios con el argumento de que no aguantarÃa frente a la oposición, pero en la ronda actual de contactos ha tendido puentes con esta familia polÃtica en detrimento de la ultraderecha.
La jefa de filas de Agrupación Nacional en la Asamblea, Marine Le Pen, ha lamentado el "desprecio" de Macron, aunque ha dicho que esto implica que el presidente les está concediendo "la medalla de la oposición". AsÃ, ha querido distinguirse de lo que ha descrito como un "partido único".