MADRID, 3 Dic. (EUROPA PRESS) - La presidenta de Georgia, Salomé Zurabishvili, ha arremetido este martes contra la decisión del Tribunal Constitucional, que ha avalado los resultados de las elecciones parlamentarias del pasado mes de octubre, y ha afirmado que ella es la "única autoridad legÃtima" del paÃs.
Zurabishvili, que ha indicado que con esta decisión el tribunal ha firmado "su propia sentencia de muerte", ha aclarado que esta sentencia es extensible "al paÃs al completo y a todas las instituciones del Estado". En este sentido, y a pesar de que el Parlamento ha convocado ya para el 14 de diciembre las elecciones presidenciales previstas ante el fin de su mandato, la presidenta ha asegurado que si la situación no mejora "no dejará el cargo hasta que no se convoquen nuevas elecciones parlamentarias".
"No hay forma ya de permanecer dentro del marco del orden constitucional", ha dicho respecto a la crisis interna que atraviesa el paÃs desde la celebración de los comicios en los que el gubernamental Sueño Georgiano ganó por un estrecho margen del 53 por ciento de los votos.
En este sentido, ha indicado que si la corte diera el visto bueno a su recurso, podrÃa devolver al paÃs "a la situación en la que se encontraba antes de las elecciones del 26 de octubre", según han recogido medios de comunicación del paÃs.
"Hoy el paÃs vive un situación en la que no hay un solo poder constitucional real. Solo hay un poder legÃtimo y esa soy yo, lo cual es una gran responsabilidad, y no el poder que tiene una persona que ha usurpado por completo sus funciones", ha afirmado en relación con el primer ministro, Irakli Ivanishvili.
Desde que se anunciaron los resultados electorales, el paÃs ha sido escenario de numerosas manifestaciones. Este mismo martes por la mañana, las autoridades de Georgia han indicado que al menos 26 personas han resultado heridas tras una nueva noche de protestas contra el Gobierno de Georgia en la capital del paÃs, Tiflis, donde las fuerzas de seguridad han vuelto a hacer uso de gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a los manifestantes.