Alta volatilidad se ha impulsado este último tiempo por las fluctuaciones macroeconómicas globales. Si bien, esto puede traer consigo desafíos y dificultades, también se abren nuevas oportunidades de diversificación y cobertura cambiaria.
Según el Informe del Mercado de Derivados Financieros de Chile, publicado en septiembre de 2024, en el país se alcanzó un monto vigente de US$1.507.647 millones con US$834.340 millones en tasas de interés y US$348.443 millones en tipos de cambio. Esto, si bien, demuestra un mercado activo, también deja en evidencia el impacto que tienen las influencias económicas internas y los factores internacionales en el mercado.
En Perú los eventos macroeconómicos globales y las fluctuaciones cambiarias son signos de preocupación para los inversores locales, por ejemplo, el ascenso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, afectaron la economía mundial, incluida la peruana. Debido a esto, las oportunidades comienzan en la diversificación, como el carry trade, que implica comprar monedas con altas tasas de interés y vender aquellas con tasas más bajas.
Oportunidades y desafíos
Gianvictor Cueva, director de Trading pro en MINED World, resalta que “el panorama actual está propicio para participar en el mercado de divisas, debido a la rentabilidad potencial derivada de las fluctuaciones cambiarias y la posibilidad de aprovechar las diferencias entre las tasas de interés locales y globales.”
- Peso chileno: experimentando una volatilidad significativa, presenta una oscilación de 13,22% en 2024, en donde ha tenido un valor mínimo de $877,96 y un máximo de $994,04. Además, debido a las fluctuaciones del dólar el peso chileno ha tenido una devaluación del 11,89% experimentando mayor incertidumbre por la volatilidad que representa el crecimiento económico que proyecta el Banco Central de Chile para finales de año, que va entre un 2% a 3%.
- Sol peruano: la fluctuación bajo la moneda peruana es menor, alcanzando sólo un 5,66%. Expresa un valor mínimo de S/3.664 y un máximo de S/3.884, cerrando hace poco en S/3.801 con una devaluación de 2,45% frente al dólar. El comportamiento que presenta es más estable, ya que el Banco Mundial estima un 3,1% para finales de año, impulsado por la minería y la agricultura del país.
Ambas monedas, tanto la chilena como la peruana, enfrentan la devaluación ante los cambios constantes del dólar, según Cueva, se encuentran experimentando sus propios comportamientos, respecto de los movimientos del mercado de divisas, ya que “la dinámica actual de tasas de interés puede continuar favoreciendo el atractivo de economías desarrolladas, como Estados Unidos, frente a los mercados emergentes”.
Las decisiones de la Reserva Federal (FED) de Estados Unidos también influyen considerablemente en las monedas emergentes. Como señala Cueva, "cuando las tasas de interés de la FED aumentan, los inversores tienden a mover su capital hacia activos en economías más estables, como Estados Unidos, lo que puede generar presión sobre las divisas de países como Chile y Perú". No obstante, si las tasas en Chile y Perú son más altas, los inversionistas podrían inclinarse hacia esos mercados, lo que aumentaría la demanda de las monedas locales.
Aplica estrategias y triunfa
Al operar en los mercados de divisa en Chile y Perú en periodos de corto plazo, como el scalping o trading intradía, Cueva advierte que “estos pares de divisas pueden no ser los más adecuados, debido a las comisiones más altas y spreads más amplios en comparación con divisas más líquidas como el dólar o el euro”.
No obstante, si la operación y generación de rendimientos es considerada en medianos o largos plazos “se recomienda explorar otras alternativas de inversión en acciones locales o de la región sudamericana, buscando oportunidades que ofrezcan mejores condiciones de liquidez y perspectivas de crecimiento”, destaca el director de Trading Pro en MINED World.
La alta volatilidad a la que están siendo sometidos los mercados globales, que afectan directamente a Chile y Perú, obliga a los inversores de ambos países a adoptar enfoques más estratégicos, para que logren diversificar sus carteras y gestionen eficazmente los riesgos. “El contexto actual ofrece oportunidades interesantes, especialmente para aquellos dispuestos a estar informados y a tomar decisiones fundamentadas en los movimientos del mercado. La clave está en ser flexibles y adaptativos, aprovechando las fluctuaciones cambiarias para optimizar rendimientos y minimizar riesgos”, finaliza el experto.