MADRID, 15 (EUROPA PRESS)
El Tribunal de Cuentas de Francia ha advertido este lunes de que el paÃs galo se encuentra "en una situación preocupante", dado que la creciente deuda pública, impulsada por déficits reiterados, registra un coste cada vez mayor que constriñe todos los demás gastos, socava la capacidad inversora del paÃs y deja peligrosamente expuesta a la economÃa en caso de un nuevo 'shock' macroeconómico.
"Reducir la deuda pública no es una polÃtica de derechas, ni es una polÃtica de izquierdas, es un imperativo para todos", ha asegurado este lunes el presidente del Tribunal, Pierre Moscovici, para quien el próximo Gobierno tendrá que afrontar esta situación.
En su análisis de las cuentas públicas y de las perspectivas fiscales del paÃs, publicado una semana después de la celebración de la segunda ronda de las elecciones legislativas francesas, el Tribunal apunta que, si bien la situación económica ha vuelto a la normalidad y la inflación ha disminuido, "Francia se encuentra ahora en una situación preocupante".
"Esta situación es tanto más preocupante en tanto que la trayectoria de reducción del déficit público no incluye las inversiones esenciales que habrá que realizar para hacer frente al cambio climático", advierte el organismo, presidido por el que fuera comisario europeo de EconomÃa entre 2014 y 2019.
El auditor de las cuentas nacionales considera asà que Francia deberá "hacer esfuerzos difÃciles" para recuperar el control de las finanzas públicas y cumplir sus compromisos, tanto con los paÃses de la eurozona como con las generaciones futuras, a través de una estrategia creÃble que preserve el crecimiento y la cohesión social.
En este sentido, recuerda que el déficit público alcanzó los 154.000 millones de euros, equivalente 5,5% del PIB en 2023 y sostiene que la situación de Francia contrasta marcadamente con la de sus principales socios europeos, que lograron estabilizar o incluso reducir significativamente su déficit el año pasado.
El documento explica que este empeoramiento del déficit francés se debe a una peor recaudación de los impuestos obligatorios y las rebajas a los nuevos impuestos, además de a la ausencia de ahorro estructural, ya que el gasto, excluyendo el servicio de la deuda y las medidas excepcionales, "sigue creciendo a un ritmo significativamente superior a la inflación", lo que impulso la deuda pública por encima de su nivel anterior a la crisis, hasta alcanzar los 110 puntos del PIB.
De este modo, según el programa de estabilidad, el déficit se mantendrÃa por encima de los 5 puntos del PIB y la deuda pública aumentarÃa 1,7 puntos en 2024, señala el Tribunal, que a falta de conocer la estrategia presupuestaria que proponga el nuevo Gobierno, ve el cumplimiento de las metas fiscales "lejos de alcanzarse".
Asimismo, el Tribunal advierte de que, en vÃsperas de las elecciones legislativas, Francia todavÃa mostraba el objetivo de devolver el déficit a poco menos del 3% en 2027, con una deuda pública que superaba su nivel de 2023 y apenas comenzaba a disminuir.
Esta trayectoria, inferior a la mostrada por otros grandes Estados europeos, "no es realista", sostiene la institución contable, para la que las hipótesis de crecimiento subyacentes "son especialmente optimistas".
"Hay tres maneras de reducir un déficit", ha recordado este lunes Pierre Moscovici, señalando en primer lugar "el crecimiento", por lo que no se debe hacer nada que comprometa el crecimiento de la economÃa gala, mientras que, en segundo lugar, está la fiscalidad, "que tiene sus lÃmites", ya que no se pueden aumentar masivamente los impuestos, y en tercer lugar está "controlar el gasto".
"Hay ahorros que hay que hacer y hay que apuntar a los gastos menos eficaces, los que al final generan menos crecimiento", ha subrayado Moscovici, para quien el esfuerzo finalmente debe ser compartido entre los diferentes niveles: "Estado, autoridades locales y seguridad social".