El descubrimiento de cómo pequeñas partÃculas cargadas, llamadas iones, se mueven dentro de una compleja red de poros minúsculos, puede permitir recargar coches eléctricos en cuestión de 10 minutos.
El avance, publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, puede conducir al desarrollo de dispositivos de almacenamiento de energÃa más eficientes, como supercapacitadores, afirma Ankur Gupta, profesor asistente de ingenierÃa quÃmica y biológica en la Universidad de Colorado Boulder.
"Dado el papel fundamental de la energÃa en el futuro del planeta, me sentà inspirado a aplicar mis conocimientos de ingenierÃa quÃmica al avance de los dispositivos de almacenamiento de energÃa", dijo Gupta en un comunicado. "ParecÃa que el tema estaba poco explorado y, como tal, era la oportunidad perfecta".
Gupta explicó que se utilizan varias técnicas de ingenierÃa quÃmica para estudiar el flujo en materiales porosos, como depósitos de petróleo y filtración de agua, pero no se han utilizado por completo en algunos sistemas de almacenamiento de energÃa.
El descubrimiento es importante no sólo para almacenar energÃa en vehÃculos y dispositivos electrónicos, sino también para las redes eléctricas, donde la fluctuación de la demanda de energÃa requiere un almacenamiento eficiente para evitar el desperdicio durante perÃodos de baja demanda y garantizar un suministro rápido durante alta demanda.
Los supercondensadores, dispositivos de almacenamiento de energÃa que dependen de la acumulación de iones en sus poros, tienen tiempos de carga rápidos y una vida útil más larga en comparación con las baterÃas.
"El principal atractivo de los supercondensadores reside en su velocidad", afirmó Gupta. "Entonces, ¿cómo podemos acelerar la carga y liberación de energÃa? Mediante un movimiento más eficiente de los iones".
ESLABÓN PERDIDO
Sus hallazgos modifican la ley de Kirchhoff, que ha gobernado el flujo de corriente en los circuitos eléctricos desde 1845 y es un elemento básico en las clases de ciencias de los estudiantes de secundaria. A diferencia de los electrones, los iones se mueven debido a campos eléctricos y difusión, y los investigadores determinaron que sus movimientos en las intersecciones de los poros son diferentes de lo que se describe en la ley de Kirchhoff.
Antes del estudio, los movimientos iónicos solo se describÃan en la literatura en un poro recto. A través de esta investigación, se puede simular y predecir en unos minutos el movimiento de iones en una red compleja de miles de poros interconectados.
"Ese es el gran avance del trabajo", dijo Gupta. "Encontramos el eslabón perdido".