En marzo se conmemora el DÃa de la Concientización sobre el Virus del Papiloma Humano (VPH), momento esencial para reflexionar sobre su impacto en la población chilena.
Este es una infección viral de transmisión sexual común que puede afectar tanto a hombres como mujeres. En nuestro paÃs su prevalencia es notable, con un aumento constante en los diagnósticos. Se estima que alrededor del 80% de las personas sexualmente activas lo contraerán en algún momento de sus vidas.
Se transmite principalmente a través del contacto o actividad sexual, y también mediante contacto piel a piel en áreas genitales infectadas, con objetos contaminados y, raramente, de madre a hijo durante el parto. Estas vÃas de contagio, aunque variadas, resaltan la importancia de la educación para la prevención y evitar consecuencias en la salud de las mujeres, pero también de la población masculina, tales como cáncer cervicouterino, vulvar, vaginal, anal, pene, orofarÃngeo y verrugas genitales, entre otros.
El impacto en la salud pública es considerable debido a una de las complicaciones más graves que es el cáncer cervicouterino con una mortalidad significativa, siendo el tercer cáncer en la mujer más frecuente a nivel mundial.
La realización anual del Papanicolau (PAP), además de la toma como mÃnimo cada 3 años de la prueba de reacción en cadena de la polimerasa (PCR), examen para detectar la presencia del virus, permite un diagnóstico precoz y un tratamiento oportuno de las mujeres, además de mantener en vigilancia de aquellas que aún no han desarrollado la lesión precancerosa, pero si portan el virus. Los tratamientos varÃan según la presentación clÃnica y las complicaciones asociadas, pudiendo incluir desde la eliminación de verrugas genitales hasta procedimientos más invasivos para tratar lesiones precancerosas. La vacunación contra el VPH juega un papel crucial en la prevención de nuevas infecciones y la reducción de la carga de la enfermedad.
En términos de pronóstico, el manejo adecuado del VPH puede llevar a resultados favorables, especialmente cuando se detecta temprano. Sin embargo, la concientización, la educación y el acceso equitativo a los servicios de salud son fundamentales para abordar este desafÃo de manera integral, proteger la salud y reducir su impacto en la población chilena.
Natalia Fontecha,
Académica de la Carrera de EnfermerÃa UDLA Sede Viña del Mar