Investigadores del MIT (Massachusetts Institute of Technology) han desarrollado un sensor autoalimentado y sin baterÃa que puede recolectar energÃa magnética de su entorno.
Debido a que no requiere baterÃa que deba recargarse o reemplazarse, y debido a que no requiere cableado especial, dicho sensor podrÃa incrustarse en un lugar de difÃcil acceso, como dentro del funcionamiento interno del motor de un barco. AllÃ, podrÃa recopilar automáticamente datos sobre el consumo de energÃa y las operaciones de la máquina durante largos perÃodos de tiempo.
Los investigadores --cuyo trabajo se publica en IEEE Sensors Journal-- construyeron un dispositivo sensor de temperatura que recolecta energÃa del campo magnético generado al aire libre alrededor de un cable. Se podrÃa simplemente enganchar el sensor alrededor de un cable que transporta electricidad (tal vez el cable que alimenta un motor) y automáticamente recolectará y almacenará energÃa que utilizará para monitorear la temperatura del motor.
"Esta es energÃa ambiental, energÃa para la que no tengo que hacer una conexión soldada especÃfica. Y eso hace que este sensor sea muy fácil de instalar", dice en un comunicado Steve Leeb, profesor de IngenierÃa Eléctrica e Informática (EECS) y profesor de ingenierÃa mecánica, miembro del Laboratorio de Investigación de Electrónica y autor principal del estudio.
Los investigadores tuvieron que afrontar tres desafÃos clave para desarrollar un sensor de recolección de energÃa eficaz y sin baterÃa.
Primero, el sistema debe poder arrancar en frÃo, lo que significa que puede encender sus componentes electrónicos sin voltaje inicial. Lo lograron con una red de circuitos integrados y transistores que permiten que el sistema almacene energÃa hasta que alcance un cierto umbral. El sistema solo se encenderá una vez que haya almacenado suficiente energÃa para funcionar completamente.
En segundo lugar, el sistema debe almacenar y convertir la energÃa que recolecta de manera eficiente y sin baterÃa. Si bien los investigadores podrÃan haber incluido una baterÃa, eso agregarÃa complejidades adicionales al sistema y podrÃa representar un riesgo de incendio.
Para evitar el uso de baterÃa, incorporan un almacenamiento de energÃa interno que puede incluir una serie de condensadores. Más simple que una baterÃa, un capacitor almacena energÃa en el campo eléctrico entre placas conductoras. Los condensadores se pueden fabricar a partir de una variedad de materiales y sus capacidades se pueden adaptar a una variedad de condiciones operativas, requisitos de seguridad y espacio disponible.
El equipo diseñó cuidadosamente los condensadores para que fueran lo suficientemente grandes como para almacenar la energÃa que el dispositivo necesita para encenderse y comenzar a recolectar energÃa, pero lo suficientemente pequeños como para que la fase de carga no demore demasiado.
Además, dado que un sensor puede pasar semanas o incluso meses antes de encenderse para realizar una medición, se aseguraron de que los condensadores puedan retener suficiente energÃa incluso si algo se escapa con el tiempo.
Finalmente, desarrollaron una serie de algoritmos de control que miden y presupuestan dinámicamente la energÃa recolectada, almacenada y utilizada por el dispositivo. Un microcontrolador, el "cerebro" de la interfaz de gestión de energÃa, comprueba constantemente cuánta energÃa se almacena e infiere si se debe encender o apagar el sensor, tomar una medición o poner la cosechadora en una marcha más alta para que pueda recolectar más energÃa para necesidades de detección más complejas.?