El banco suizo UBS habrÃa aceptado comprar a su princial rival nacional, Credit Suisse, por 2.000 millones de dólares (1.872 millones de euros) para evitar asà el hundimiento de la entidad financiera, según ha informado el diario 'The Financial Times'.
El acuerdo implicarÃa pagar poco más de 50 céntimos de franco suizo por acción, es decir, todavÃa muy por debajo de la cotización del viernes de 1,86 francos suizos.
El acuerdo se podrÃa firmar este mismo domingo por la noche, antes de que abran los mercados asiáticos. Ni UBS ni Credit Suisse ni las autoridades suizas han confirmado esta información por el momento.
El principal banco suizo habrÃa presentado una oferta inicial de 1.000 millones de dólares que habrÃa sido rechazada por considerarla demasiado baja y perjudicial para los accionistas, según habÃa informado Bloomberg.
En esta situación, las autoridades suizas se habÃan planteado intervenir y nacionalizar la entidad bancaria, la segunda del paÃs, una cuestión tratada en un Consejo de Ministros celebrado de urgencia el sábado.
Ya el domingo se reunió otra vez el Gobierno, que ha convocado a la prensa a una "importante" rueda de prensa para este mismo domingo. Medios suizos han informado de que el Gobierno ha convocado a las partes a una reunión a las 18.00 horas para informar sobre el proceso antes de publicar el resultado.
La adquisición de UBS presenta múltiples complejidades. La entidad financiera está pidiendo al Gobierno que asuma ciertos cambios legales y posibles pérdidas futuras. El Ministerio de Finanzas suizo ha declinado hacer comentarios.
Por ejemplo, la normativa suiza obliga a respetar un plazo de seis semanas para consultar al accionariado sobre una adquisición, por lo que se barajan cambios legislativos para evitar este retraso y facilitar la fusión de los dos principales bancos suizos.
Credit Suisse lleva varios meses en crisis por reiterados escándalos y la situación se ha agravado en la última semana, en la que ha perdido una cuarta parte de su valor bursátil. Por ello el Banco Nacional Suizo acudió al rescate proporcionando hasta 50.000 millones de francos en efectivo.