Sr. Director,
Accedieron al poder impulsando la división, el odio, la lucha de clases y el resentimiento.
Llegaron al poder con promesas refundacionales y bajo un puñado de faltas sistemáticas a la verdad, acomodando el discurso según la audiencia y conveniencia.
¿PodÃamos esperar mucho más? Claro que no, pero la gente depositó su confianza en ellos, porque venÃan a cambiar (y supuestamente mejorar) todo.
La gente eligió, libre y soberanamente. Esa misma gente hoy está profundamente desilusionada, frustrada y con más rabia que antes. La decepción es grande, pero ahà están ellos: administrando un poder y recursos para los cuales no estaban preparados ni tenÃan la experiencia necesaria.
¿Se lo merecen? Probablemente no, pero se ganaron su derecho en las urnas.
¿Qué nos queda? Esperar que culmine el perÃodo y sobrevivir, de la forma más digna posible, a lo votado.
Rodrigo Durán Guzmán