​Los 7 macro-disruptores que llegaron para quedarse

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Gabriela Clivio

Desde que leí el libro “El hombre que calculaba” de Malba Tahan cuando tenía 9 años, quedé encantada con las matemáticas, los números y la simbología detrás de los mismos. Estoy segura de que si la idea del autor era popularizar el uso de las matemáticas a través de incorporarlas en situaciones de la vida cotidiana, conmigo esto se cumplió a cabalidad. Creo que fue ese libro el que me ilustró sobre el significado de los números y en particular sobre el número 7 que es considerado un número mágico, el cual se compone del sagrado número 3- asociado a la perfección y en varias culturas lo sagrado- y del terrenal número 4- simbolizado en la tierra y sus cuatro elementos-, estableciendo y, así, un puente entre el cielo y la tierra. El 7 y su representación sobre la totalidad del universo en movimiento me hizo elegirlo para explicar o identificar a 7 tendencias que he denominado los macro-disruptores que llegaron o surgieron con el COVID, pero que creo que se quedarán para siempre.

A estas alturas a nadie asombro si comento que este año 2021 se caracterizará por ser un año con diferencias marcadas entre el primer y segundo semestre, con una recuperación en forma de K, un alza en la inflación y una búsqueda constante de rendimiento por parte de los inversionistas que debieran considerar los precios algunos activos que pudiesen estar distorsionados por la intervención de algunos bancos centrales que han amplificado sus balances. Pero esta base razonable para el año en curso no son los macro-disruptores. ¿Qué son los macro-disruptores entonces? Son tendencias macroeconómicas incipientes y no convencionales en las cuales debiéramos concentrar nuestra atención y en lo posible incorporarlas en nuestras decisiones de inversión en el año. A mi juicio los 7 macro disruptores son: una coordinación de las políticas monetarias y fiscales que ha llevado a un desdibujamiento de los roles de cada tipo de política, un creciente apetito por las inversiones alternativas, un cambio desde las estadísticas tradicionales de PIB e inflación hacia datos provenientes de fuentes privadas que son más oportunos, una mayor atención a las monedas digitales de los bancos, un aumento de la atención a los criterios de inversión ESG que se expande cada vez más al mainstream, una profunda cicatriz en el mercado laboral que podría traducirse en un menor crecimiento de largo plazo, y un aumento del populismo y las demandas distributivas.

Estoy más que segura que esta no es una lista exhaustiva pero también creo que estos 7 elementos están hoy en día presentes en todas las economías, desde Estados Unidos, pasando por Asia -donde todo comenzó-, Europa y por supuesto América Latina. Tenemos que aprender a navegar o transitar en un mundo donde estas tendencias- a mi juicio- han llegado para quedarse.


Gabriela Clivio, CFA

Economista y FoundingMember CFA Society Chile