Sr. Director,
La Segunda Encuesta Nacional de Percepción Social de la Ciencia y la TecnologÃa en Chile debiera apelarnos como investigadores a tomar un rol más decisivo y activo en la divulgación como un acto fundamental para mejorar las posibilidades de Chile en el futuro.
En este sentido, que más de la mitad de la población encuestada (60,5%) señale que los cientÃficos se esfuerzan poco en informar a la población sobre sus trabajos, convoca tanto a la comunidad cientÃfica, como al Ministerio que se inaugura a abrir al menos la discusión respecto de los mecanismos a través de los cuales comunicamos los avances y evidencias cientÃficas que alcanzamos con fondos que son públicos y que nos convocan en tanto la responsabilidad social que conlleva.
En este marco, no es posible seguir evaluando a quienes hacemos ciencia e innovación cientÃfica en base a rankings y de acuerdo con la indexación de la revista en las que publicamos. Este mecanismo produce competencia (y no sinergia, ni colaboración) al interior de la comunidad cientÃfica y alejamiento de esta con respecto de la sociedad. Tenemos que cambiar el foco. No son las publicaciones indexadas las que miden impacto de la ciencia, sino la repercusión de esta en el bienestar de la población, a través de innovación cientÃfica y practicas sociales e institucionales que incrementen la calidad de vida de las personas a través de decisiones polÃticas y técnicas.
La encuesta también afirma que un 72,4% de los entrevistados cree en los milagros ¿Cuántos de los tomadores de decisiones deciden sobre bases de evidencia cientÃfica? ¿cuántos de ellos sobre bases ideológicas? ¿cuántas autoridades están dentro de este porcentaje? ¿cuántos polÃticos o jueces toman decisiones sobre bases técnicas y conocimiento cientÃfico? ¿qué implicancias tiene la cultura, la religión o las diversas ideologÃas en las decisiones de priorización de presupuestos a nivel nacional y local? Debemos comprender los componentes objetivos y subjetivos que subyacen a las decisiones polÃticas, económicas, técnicas en los diversos ámbitos.
Llama la atención que sólo el 39,9% de la población considera que la ciencia aporta en la formación de opiniones polÃticas y sociales. Esta cuestión es altamente preocupante. Se requiere hoy más que nunca cruzar las necesidades de la población, con los avances o respuestas que desde la producción cientÃfica tengamos para la solución de los problemas sociales que afectan a las personas. Hoy los problemas sociales son altamente complejos, requiere comprender las múltiples dimensiones que conllevan desigualdad social e insertar a cientÃficos en la intervención o el desarrollo de polÃticas sociales, no solo en los procesos de comprensión. Resolver las desigualdades sociales, requiere considerar decisiones cientÃficas y no solo polÃticas o ideológicas.
Revirtiendo estas distancias la ciencia podrá impactar en la sociedad y con ello mejorar por ende la percepción que las personas tienen de quienes hacemos ciencia y de la importancia que esta tiene para el paÃs. Un gran desafÃo para el Ministerio de las ciencias.
Andrea Avaria Saavedra
Dra. AntropologÃa Social
Universidad Autónoma de Chile