La economÃa habrÃa crecido 4,5% en febrero, impulsada por la velocidad de expansión que arrastra desde meses previos y las bajas bases de comparación, indica el reporte de proyecciones de Santander, dado a conocer hoy.
Para marzo, los pronósticos apuntan a un avance del Imacec en torno a 4% y para los siguientes meses, la consolidación de tasas de crecimiento más elevadas dependerá de la recuperación de la inversión, sobre todo del componente construcción.
Con los antecedentes disponibles hasta ahora, la oficina de inversiones de la filial española optó por corregir al alza la proyección de crecimiento para el año desde un 2,9% estimado en el informe Visión 2018, hasta un 3,5%.
Esta revisión, se precisa, se da en un contexto donde el mercado también ha ido ajustando al alza sus proyecciones de crecimiento para el año. Si en diciembre la mediana de EEE esperaba un 3,0%, en la encuesta de febrero, antes de la sorpresa del último Imacec, se movió hasta 3,2%.
IPoM
El 19 de marzo el Banco Central presentará su IPoM, donde se prevé que se revise al alza en 0,5pp
su rango de crecimiento para este año, desde 2,5%-3,5% hasta 3,0%-4,0%. "De esta manera, este año serÃa el primero en cinco años donde la actividad se expande más que su tendencia, con lo cual las brechas de capacidad comenzarÃan a cerrarse", indica Santander.
Por el lado fiscal, es probable que durante la transición, hasta la completa instalación del próximo gobierno, la ejecución presupuestaria sea débil, lo que darÃa pie a una consolidación fiscal algo más acelerada en la primera parte del año.
A su vez, el precio del cobre podrÃa promediar US$3,00 la libra, por sobre la estimación promedio para el año contenida en la ley de presupuestos (2,88 US$/lb), lo que favorecerá el crecimiento de los ingresos. "De este modo, en la medida que no se sobre ejecute el presupuesto, el balance fiscal se irá reduciendo y podrÃa ubicarse incluso por debajo del 2% proyectado en nuestro informe Visión 2018", dice la entidad española.
En cuanto al IPC, uno de los factores que ha mantenido los precios sin grandes movimientos en los últimos meses, ha sido la trayectoria apreciativa del peso chileno respecto del dólar. Si bien el traspaso de los movimientos del tipo de cambio a precios tiene rezagos –por lo que las presiones inflacionarias a la baja de la apreciación reciente podrÃan seguir reflejándose en registros inflacionarios acotados en los próximos meses— de consolidarse una trayectoria depreciativa de la moneda, se podrÃa comenzar a observar una mayor aceleración de la inflación en la segunda parte del año.
Esto, además, coincidirÃa con el inicio del cierre de holguras que se producirá por el mayor ritmo de crecimiento de la economÃa.
Por el contrario, si la moneda vuelve a fortalecerse las presiones inflacionarias se mantendrán bajas por un tiempo más prolongado, haciendo que posiblemente la convergencia al 3% se dilate más allá del horizonte de dos años del Banco Central.
El precio del cobre, por su parte, seguirá una trayectoria descendente conforme la economÃa China continúa su proceso de rebalanceo, y se ubicará en torno a los US$ 3 en los próximos meses, proyecta Santander.
Por su parte, el proceso de normalización monetaria de la Fed, si bien en gran medida está internalizado por los mercados en el corto plazo, podrÃa generar presiones apreciativas sobre el dólar a nivel global. Ambos fenómenos llevarÃan a una moderada depreciación del peso el que se ubicarÃa en un rango $620 – $630 hacia fines de año.