Los temores a una escalada en la guerra comercial global se dejaron sentir en un sondeo presentado este lunes.
Agosto fue mes negativo para los mercados emergentes, con las divisas argentina y turca sufriendo fuertes devaluaciones, y un recrudecimiento de las tensiones comerciales entre Washington y las principales economías del mundo. ¿Cómo viene el mes que comienza?
Pekín se ha comprometido a utilizar una política fiscal más proactiva a medida que el crecimiento económico se desacelera y las empresas luchan con una liquidez más reducida y una demanda débil.
El valor de las internaciones estadounidenses de rines o llantas de acero desde el gigante asiático fue estimado en US$388 millones el año pasado.
Los daños potenciales de una política comercial proteccionista de la administración americana son significativos, pero difíciles de evaluar, y por varios motivos. Por lo pronto, una caída del PIB de un 0,5% no es un impacto despreciable, pero tampoco parece una debacle.
Se trata de una señal más de que la demanda en la segunda economía más grande del mundo se está enfriando en momentos en que aumenta la presión comercial de EE.UU.
El anuncio lo hizo este jueves el Ministerio de Comercio chino luego que se implementara una nueva ronda de gravámenes, esta vez, a importaciones por US$ 16.000 millones.
“Las políticas comerciales podrían avanzar en una dirección que tendría efectos negativos significativos en el crecimiento económico”, advirtió ayer el organismo monetario encabezado por Jerome Powell.
Las tratativas que durante dos días se están llevando a cabo en Washington no evitaron que ambos países dieran el vamos a una nueva ola de tributos a las internaciones con origen de la contraparte.
COFCO Meat Holdings Ltd ha buscado rutas comerciales alternativas tras los fuertes aranceles de Pekín sobre la carne de cerdo norteameriacana.
Las conversaciones podrían sentar la base de futuras tratativas, mientras cada país se prepara para imponer al otro este jueves nuevos aranceles en una intensa disputa sobre la política económica china.
Ello sugiere que el bloque podría estar resistiendo mejor de lo esperado las tensiones comerciales internacionales.
El dólar cerró la sesión de este viernes con un incremento de $7,40 impulsado por la baja en el precio del cobre y la fortaleza de la divisa como consecuencia de la crisis comercial EEUU-Turquía.
“¡Nuestras relaciones con Turquía no son buenas en este momento!”, aseveró el Mandatario norteamericano. Su homólogo turco, Tayyip Erdogan, pidió a sus compatriotas intercambiar oro y divisas por liras, en un intento por defender su moneda frente al dólar.
El presidente del Banco Central indicó que se debe realizar un seguimiento cuidadoso del desarrollo de las tensiones comerciales entre las principales economías del mundo. De ser necesario, advirtió, se requerirá de ajustes de política monetaria e “intervenciones de política microeconómica y estructural fuera del ámbito de competencia” del ente rector.
La materia prima se sigue resintiendo de los embates especulativos en torno a la guerra comercial entre China y Estados Unidos. Nuevos aranceles por parte de Washington eclipsaron esta jornada el repunte que había exhibido el insumo en la víspera.
Washington confirmó gravámenes del 25% sobre una lista de 279 líneas de productos. La respuesta no se hizo esperar: China informó este miércoles que establecerá impuestos extra de 25% sobre internaciones de mercancías estadounidenses valorados en los mismos US$ 16.000 millones.
Los envíos del gigante asiático se aceleraron el pasado mes mientras que el superávit comercial con EE.UU. se mantuvo cerca de niveles récord.
El índice Sentix para la zona euro se elevó a 14,7 puntos este mes, desde una lectura de 12,1 en julio.
El Ministerio de Comercio chino subrayó que su nueva propuesta de gravámenes era racional y contenida, y advirtió que el gobierno se reserva el derecho a tomar más medidas ante una intensificación de la tensión bilateral.