Luis Riveros



Luis Riveros

Terminar con el flagelo de la corrupción es lo que toda América Latina debe esperar como un ejemplo de consecuencia honesta con la democracia que decimos honrar.

Los mismos Senadores deberían, a iniciativa propia, poner tales materiales a disposición pública en la propia página del Senado.

Se trata de un homenaje adeudado a un gran estadista, símbolo de tolerancia, democracia y buenas ideas al servicio de la República.

Resultado: la empresa decidió cerrar, dejando a 1200 familias sin sustento, y la inversión posiblemente se marcha a Perú ¿Quién responderá ahora por este lamentable desaguisado fruto de visiones anquilosadas y perniciosas?

Somos todos culpables de esta verdadera aniquilación del futuro. Los ¡niños primero! debe ser más que una frase convincente; debe ser un compromiso nacional a sostener por las próximas décadas.

En vista de los actuales debates, no es impensable que se proponga prohibir la cueca chilena por constituir un acto que simboliza el acoso.

Si la protesta se plantea sobre la base de ideales fáciles de expresar, pero complejos de implementar en forma concreta, llevará a estancar las cosas y no a progresar.

Se debe considerar que la igualdad es parte fundamental de la libertad académica, coartada muchas veces por actitudes sexistas y descalificatorias. Por eso, habría sido de esperar una reacción de conjunto del sistema universitario, con propuestas y decisiones para abordar estas situaciones con políticas permanentes.

Todo indica que es necesaria una reingeniería de los organismos internacionales, para que así cumplan mejor aquella misión para los que fueron originados.

Luce distinto hoy el panorama económico y político en los EE.UU. a pesar de que continúen los esfuerzos mediáticos por mostrar al Presidente como un fracaso y muchos se esmeren por desgastar su imagen. Al parecer el fenómeno Trump ya está sobrepasando a la elite política americana.