La emergencia invisible (2)

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Alfredo barriga 2


El pasado miércoles 31 de diciembre el periódico El Mercurio publicó los resultados de un sondeo a más de 170 empresarios, ejecutivos y líderes de opinión acerca de diversas materias relacionadas con lo mejor y lo peor del año 2025. Uno de los temas sondeados fue el del concepto más repetido durante el año. Por primera vez, lo encabeza la inteligencia artificial, con un 38% de menciones.


Este resultado tiene de dulce y de agraz. Positivo, porque por fin la IA se pone en la agenda económica del país. Pero solo a nivel de “concepto”, o como dirían los norteamericanos, “awareness”. Ahora falta el siguiente paso: concreción (execution). La cosa no da como para seguir conceptualizando. Se ha de pasar a la acción. En el nuevo gobierno de emergencia – lo señalábamos en la columna anterior – se debe atacar esta emergencia invisible.


Desde el Estado, hay tres urgencias. En primer lugar, por ley 21.180, el Estado debe estar digitalmente transformado para 2027. Eso supone un esfuerzo extra durante estos dos años para alcanzar la meta. En segundo lugar, se debe capacitar en IA a los alumnos. No a unos pocos miles. A todos. Aquí es cuando el “concepto” debe transformarse urgentemente en “acción”. Y, en tercer lugar, se deben proteger los empleos mediante una masiva capacitación de la fuerza laboral en materia de IA generativa. Una vez más, a todos los millones de trabajadores, no unos pocos miles.


En anteriores columnas he señalado como se puede abordar esto: mediante MOOCs (Massive Online Open Courses o Cursos abiertos y masivos en línea). Los principales proveedores de infraestructura para IA, como Microsoft, Google o Amazon, tienen cursos introductorios a la IA generativa. También lo tienen los principales proveedores de herramientas de IA, como Open IA (desarrollador de ChatGPT). Todos los cursos son Online. Basta con negociar con estas empresas para que pongan a disposición de alumnos y trabajadores de Chile una plataforma que les permita aprender a usar estas herramientas. Con esto tendríamos rápidamente una gran capacidad instalada para el uso de IA en prácticamente todos los aspectos de nuestras actividades.


La otra línea de acción, como dije al comienzo, es la concreción de proyectos de IA en las empresas, orientados – al igual que en el Estado – a la agilización de procesos, el aumento de la productividad y la automatización de tareas.


Llevando a cabo estas acciones con determinación y al unísono, en un par de años podremos tener un capital humano capaz de utilizar la IA de forma productiva, mantener nuestros empleos, y generar suficiente valor como para ver los sueldos crecer.


Pero si solo nos quedamos en el “concepto”, vienen años muy duros para nuestra economía y nuestra sociedad.

Espero que elijamos bien. Espero que el próximo año, cuando El Mercurio lleve a cabo su sondeo, la IA no sea solo un concepto sino una realidad – lo cual requiere que se les pregunte a los participantes del sondeo.


Alfredo Barriga

Profesor UDP

Autor “Presente Acelerado: la Sociedad de la Inteligencia Artificial y el urgente rediseño de lo humano”, en Amazon.com 

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