El Índice de Precios de los Almacenes (IPA), elaborado por Almacenes Digitales, muestra que el canal tradicional cerró el año con una desaceleración inflacionaria más rápida que el IPC, confirmando que los almacenes de barrio están absorbiendo parte del ajuste de precios para sostener el consumo, en un contexto de demanda aún debilitada.
El informe —construido a partir del monitoreo semanal de precios en más de 2.000 almacenes a lo largo del país— revela que, aunque la inflación anual en almacenes se mantiene cercana al 4,8%, la tendencia de los últimos meses apunta a una moderación en el ritmo de alzas, especialmente hacia el cierre de 2025, configurando un escenario complejo para el inicio de 2026.
A diferencia del Índice de Precios al Consumidor (IPC), el IPA muestra que los almacenes reaccionan con mayor rapidez a los cambios en el entorno económico, ajustando precios de forma más flexible para proteger el flujo de clientes, incluso a costa de menores márgenes. Esta dinámica refuerza el rol del canal tradicional como un barómetro temprano del ciclo del consumo.
“Lo que estamos viendo es un canal que se mueve antes. Cuando el consumo se enfría, los almacenes ajustan precios más rápido para mantener rotación. Esa capacidad de reacción es lo que convierte al IPA en un indicador adelantado del comportamiento del IPC”, explicó Co-Founder de Almacenes Digitales, CGO Christian Melzer.
Agregó que “La desaceleración que vemos en el IPA no es casual. Los almacenes de barrio están absorbiendo parte de la presión inflacionaria para sostener el volumen de ventas en un contexto de consumo todavía frágil”
Uno de los hallazgos más relevantes del período es el comportamiento de las bebidas no alcohólicas, categoría que ha mostrado variaciones de precio por debajo del promedio del IPA e incluso del IPC. Dado su carácter de compra frecuente y alta visibilidad, estos productos funcionan como anclas del consumo diario, evidenciando una estrategia deliberada de contención de precios para estimular la demanda y fidelizar clientes.