MADRID 29 Ago. (EUROPA PRESS) -
Tres de los principales sindicatos de Francia han llamado este viernes a una huelga el próximo 18 de septiembre para protestar contra los ajustes presupuestarios del primer ministro del país, François Bayrou, a pocos días de la moción de confianza a la que se someterá en la Asamblea Nacional.
"El plan presupuestario presentado por el primer ministro fue condenado de inmediato y unánimemente por nuestras organizaciones. Ya basta, hacen saber la Confederación General del Trabajo (CGT), la Confederación Francesa Democrática del Trabajo (CFDT), y Fuerza Obrera (FO).
"El descontento es inmenso, la factura siempre recae sobre los mismos trabajadores, y estos ven sistemáticamente cuestionados sus derechos y su protección social mediante medidas de austeridad y una mayor flexibilidad", añaden.
Así pues, los tres sindicatos ven "esencial" una "movilización masiva es esencial para lograr sus reivindicaciones "contra las políticas de austeridad, por aumentos salariales tanto en el sector público como en el privado, por la derogación de la reforma de las pensiones".
Horas antes, durante su visita a una feria agrícola en Châlons-en-Champagne, Bayrou ha defendido, como ha hecho en numerosas ocasiones, la necesidad de abordar estas reformas para reducir el enorme déficit público. "La situación del país tiene dos características: es grave y urgente: recurrir al endeudamiento a perpetuidad no es una solución, ni para una familia, ni para una empresa, ni para una asociación, ni para un país", ha indicado.
La huelga ocurrirá ocho días después de una protesta popular prevista para el 10 de septiembre, en medio de una crisis política cada vez más profunda en Francia, que ha afectado a las acciones y bonos del país.
Bayrou pretende ahorrar unos 44.000 millones de euros en su presupuesto para 2026, pero su propuesta de eliminar dos días festivos y congelar el gasto social ha desatado la indignación.
Con el anuncio de los principales partidos del Parlamento de que votarán en contra de la moción de confianza, es muy probable que el Gobierno de Bayrou acabe cayendo. Un gobierno anterior, liderado por el primer ministro Michel Barnier, fue destituido el año pasado mediante una moción de censura.