Carlos Chavarría, CEO NA-AT Technologies

​La Biometría y su aporte a la modernización de la democracia

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Cartas al director

Sr. Director,


Uno de los elementos que ha distinguido a Chile ha sido la creciente utilización de tecnologías de información y la adopción de estrategias digitales de largo plazo, como la ley 21.180 aprobada en 2019 que buscaba potenciar la tramitación electrónica de los procedimientos administrativos del Estado. A través de decisiones como ésta no solo se hace al Estado más eficiente, sino que se potencia la transparencia, el acceso igualitario de las personas a los servicios y, en definitiva, el sistema democrático.

Hoy Chile debe continuar promoviendo la digitalización del Estado y de los procesos que este implementa, especialmente considerando el cambio de actitud hacia lo digital que produjo la pandemia entre ciudadanos y ciudadanas. Por lo mismo, es el momento para que el Estado y sus instituciones avancen en utilizar herramientas digitales avanzadas que han demostrado su fiabilidad técnica y su completa transparencia y seguridad.

La clave para este paso está en dos herramientas: soluciones biométricas y firma digital avanzada, que permitirían aumentar dramáticamente el número de trámites y procesos del Estado, manteniendo estándares de seguridad máximos. Y no solo debe pensarse en trámites como firmas de documentos, contratos o aspectos que hoy requieren de notarios presenciales, sino también otras áreas como los procesos eleccionarios nacionales o locales.

Si consideramos las elecciones, al implementar procesos de autentificación de identidad biométrica con estándares de privacidad y calidad iguales a los que se usan en el sector bancario, las votaciones digitales cobrarían la misma validez que aquellas que se realizan en las elecciones físicas, abaratando costos en el camino.

Es así como, por ejemplo, la validación se puede usar corroborando los biométricos con las bases de datos del Registro Civil y del Registro Electoral en un milisegundo. Puede aplicarse en muchos casos de elecciones y consultas, y se puede reducir hasta un 85 o 90 por ciento de ese costo que hoy tienen dichos procesos democráticos.

Actualmente la tecnología para las votaciones por medios electrónicos contempla elementos de seguridad como la autenticación del rostro -incluyendo la detección de sobreposición de imágenes- y otros biométricos, que se encriptan para su validación y una vez validados, se destruyen, ya que no se almacenan y solo se usan para verificar la identidad.

Es necesario que este y los futuros gobiernos consideren que el acceso digital a trámites y elecciones es clave para potenciar la participación ciudadana y la democracia. En momentos en que Chile -al igual que otros países latinoamericanos- se enfrenta a una baja de participación ciudadana, la solución digital -altamente valorada por las nuevas generaciones- puede dar un impulso y aportar a una mayor legitimidad de la democracia


Carlos Chavarría,

CEO NA-AT Technologies.